El Presidente boliviano, Evo Morales, ratificó su confianza en el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, de quien la oposición pidió la renuncia tras vincularlo con un caso de corrupción.
Morales restó crédito a las denuncias contra Quintana durante un acto por el Día Internacional de la Lucha contra la Corrupción celebrado en la casa de gobierno, en el que dijo que la acusación a su ministro "es una conspiración que viene de afuera en complicidad con la oposición" local.
"Ministro o viceministro que no es atacado por la oposición será cambiado, pero ministro que es atacado, seguirá trabajando porque quiere decir que está haciendo temblar a la oposición y por eso es atacado", dijo.
Quintana, que es el brazo derecho de Morales, fue acusado por un ex director de la Aduana de haber ordenado la liberación de 33 camiones que habían sido detenidos a finales de julio cuando llevaban contrabando hacia Brasil.
Una comisión multipartidista investiga el caso en el Congreso, pero la oposición ha puesto en duda la transparencia del gobierno a partir de las denuncias a Quintana. Este ha negado los cargos en su contra.
"Tengo moral y ética para hablar contra la corrupción, gracias a la honestidad estoy como Presidente de la República", dijo Morales.
En plena ceremonia Morales llamó a un periodista para reclamarle pruebas después que el diario para el cual trabaja publicara en portada que el Mandatario dio "luz verde" a los contrabandistas con base en algunas cartas que éstos habían enviado al gobierno.
Morales dijo que jamás aceptó la propuesta de las cartas.