La Policía tailandesa encontró un cadáver, posiblemente de un manifestante antigubernamental, en el aeropuerto de Don Muang en Bangkok, ocupado durante una semana por la Alianza del Pueblo para la Democracia.
El cuerpo, envuelto en una bolsa de plástico, fue hallado en el segundo piso de una nave de mercancías abandonada de las instalaciones, que volvieron a abrir sus puertas el pasado 3 de diciembre tras abandonar sus protestas los opositores.
Según las primeras investigaciones, el hombre, cuya identidad aún se desconoce, murió a causa de un ataque hace unos cinco o seis días. La Policía indicó que el fallecido llevaba atado un pañuelo similar a los que utilizaban los seguidores de la Alianza que vigilaban los accesos al aeródromo.
De confirmarse este extremo, se elevaría a nueve la cifra de muertos desde que empezaron hace siete meses las protestas callejeras para exigir el cese del gobierno.
Los "guardias" de la plataforma fueron acusados de haber actuado de forma agresiva durante los meses que sitiaron la sede del Ejecutivo y la semana en que estuvieron acampados en los aeropuertos de Bangkok.
Además, el Gobierno interino de Tailandia anunció que se querellará contra la Alianza del Pueblo para la Democracia por los daños producidos al palacio gubernamental, que ocupó desde el 26 de agosto hasta el 3 de diciembre para presionar la caída del Ejecutivo.
El portavoz del Gabinete, Natthawut Saikuea, señaló que los costes de reparación de los jardines y las zonas comunes de la sede ascenderán a 25 millones de bat (US$700.000).
Varios documentos de seguridad nacional y varios vehículos, así como computadores desaparecieron también durante la ocupación del palacio gubernamental por los seguidores de la Alianza. Según Saikuea, partes de los coches y computadores robados aparecieron en un mercado de segunda mano en la capital.
Por ello, indicó, los responsables de la Alianza deberán hacerse cargo de las facturas del agua y la luz, que ascendieron respectivamente a US$12.700 y >US$63.700. El gobierno tailandés evalúa también el daño causado por los manifestantes en los dos aeropuertos de Bangkok, que comenzaron a operar el pasado día 3 tras una semana cerrados por las protestas antigubernamentales.
La Alianza puso fin a las movilizaciones el 2 de diciembre, después de que el Tribunal Constitucional disolviera por fraude electoral a tres partidos de la coalición gubernamental e inhabilitara para desempeñar cargos públicos a sus directivas, incluido el primer ministro Somchai Wongsawat. Tailandia atraviesa una profunda crisis desde que los políticos que expulsó por corruptos la asonada de 2006 recuperaron el poder en las elecciones del año siguiente.