Un policía brasileño jubilado es el principal sospechoso de haber asesinado a 13 homosexuales en un parque de la periferia de San Pablo, informaron hoy las autoridades.
El comisario Paulo Fernando Fortunato dijo que un sargento retirado de la policía es sospechoso de haber matado 13 gays entre julio de 2007 y agosto de 2008, en un caso que conmocionó a la población y el gobierno.
El gobernador de San Pablo, José Serra, comentó que al conocer detalles del sadismo con que actuó el asesino serial sintió "esclafríos". "Es un caso demencial, y muy peligroso. La policía llegará hasta el criminal", afirmó.
La mayoría de las víctimas murió con un tiro a corta distancia, algunos en la nuca, luego de haber mantenido relaciones sexuales antes de morir en el Parque dos Paturis de la localidad de Carapicuiba.
Rodrigo Gomes, dirigente de una organización de gays y lesbianas de Carapicuiba, dijo que la policía actuó con negligencia.
Gomes afirmó que durante meses se alertó a la policía sobre los homicidios ocurridos en ese parque, que es punto de encuentro de homosexuales, pese a lo cual las investigaciones sólo se profundizaron luego de que el caso ganó notoriedad.
El comisario Fortunato señaló que el policía jubilado fue arrestado con una pistola 380, similar a la usada en al menos uno de los crímenes cometidos en el parque. El sospechoso recuperó la libertad.
"La pistola es una buena pista que debemos investigar", dijo el comisario quien prometió avanzar en las averiguaciones hasta dar con el "serial killer de gays".