Integrantes de la organización ecologista Greenpeace realizaron hoy una protesta frente a la embajada de Japón en Buenos Aires para reclamar el cese de la caza de ballenas y la liberación de dos integrantes del grupo ambientalista, detenidos en Tokio.
Junichi Sato y Toru Suzuki permanecen detenidos acusados de "incautar una caja con carne de ballenas, en el marco de una investigación sobre fraude en el mercado que lleva adelante la organización ambientalista".
Unos 30 voluntarios con trajes de presidiarios se instalaron frente a la embajada de Japón, en una protesta de la que participaron niños y adultos, con un cartel que llevaba la leyenda "Japón: arréstame, defendemos a las ballenas".
Greenpeace, en el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reclamó que se suspenda la "persecución política a la organización y a sus miembros en Japón y el fin de la caza de ballenas".
Sato y Suzuki fueron arrestados en mayo tras denunciar los resultados de una investigación y aportar pruebas a la policía y los Fiscales de Tokio, siempre según el reporte de la organización.
"Demandamos al Gobierno de Japón que termine con la persecución política a quienes denuncian las ilegalidades de la actividad financiada por ese mismo Estado, y que se ponga la atención en terminar con el nefasto programa de matanza de ballenas en la Antártida", dijo Milko Schvartzman, coordinador de la Campaña de Océanos de Greenpeace para América Latina