Las fuerzas de seguridad de Pakistán detuvieron a otro sospecho de terrorismo, según informó el gobierno de Islamabad, dos semanas después de la serie de ataques en Bombay, la metrópolis financiera india.
El primer ministro Yusaf Raza Gilani dijo que además del líder de la organización terrorista Lashkar-e-Taiba (LeT), Zaki-ur-Rehman Lakhwi, también se detuvo al presunto jefe de comunicación de la organización, Zarar Shah.
India considera a LeT responsable de los ataques de Bombay, que costaron la vida a 188 personas, entre ellas varios extranjeros.
En tanto, las tensiones entre Islamabad y Nueva Delhi continúan. Según informaciones no confirmadas oficialmente, la Fuerza Aérea india fue puesta en estado de alerta. Mientras, desde la capital paquistaní despegaron aviones de combate.
La fuerza aérea paquistaní está preparada para defender el país, afirmó un portavoz militar. En tanto, el canal de noticias indio CNN-IBN informó que la fuerza aérea india se encuentra preparada en el estatus de "defensa aérea pasiva".
Ayer, el ministro indio de Asuntos Exteriores, E. Ahamed, pidió ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York que se prohibiera la organización paquistaní Yammat-ud-Dawa, que funciona como el brazo legal de Lashkar-e-Taiba.
Ahamad argumentó que su gobierno actuó con moderación tras los ataques a Bombay, pero tiene que proteger a su pueblo.
En la primera sesión del Parlamento tras la serie de ataques en Bombay, el Parlamento los condenó tachándolos de "crímenes contra la humanidad". El nuevo ministro indio del Interior, P. Chidambaram, prevé comparecer mañana en el Parlamento para asumir el cargo.
El gobierno indio está convencido de que los atacantes de Bombay procedían de Pakistán y que la serie de atentados fue planeada en el país vecino. India y Estados Unidos han pedido que se persiga a los responsables.
El gobierno en Islamabad prometió perseguir a los autores intelectuales del ataque si se encuentran en su territorio. No obstante el gobierno paquistaní rechazó la petición de extradición solicitada por India.
En estos ataques sin precedentes en Bombay, que se realizaron de forma simultánea en diversos lugares concurridos de la ciudad, más de 325 personas resultaron heridas. Nueve de los diez atacantes fueron abatidos.