Un tribunal griego ordenó hoy mantener detenidos a los dos policías vinculados con la muerte de un estudiante que derivó en violentos disturbios.
Epaminontas Korkoneas, autor del disparo, y su compañero Vasilis Saraliotis permanecerán bajo custodia hasta que se celebre el juicio por la muerte de Alexis Grigoropoulos.
Uno de los policías fue acusado de homicidio y el otro de complicidad en relación con la muerte del joven de 15 años.
Korkoneas, acusado del homicidio intencionado, aseguró hoy ante el juez que no apuntó a sangre fría sobre el fallecido e insistió en la versión de que el joven fue alcanzado de forma fortuita por el rebote de un disparo hecho al aire.
En su testimonio, del que hacen eco diversos medios locales, el agente acusado aseguró que nunca dirigiría el arma contra una persona y, en especial, contra un adolescente y aseguró que él mismo es padre de tres menores.
Korkoneas, apodado "Rambo" por sus compañeros en el cuerpo de Policía, alegó que la única versión indudable es la que señala que una de las balas disparadas al aire en forma de advertencia rebotó y luego impactó mortalmente en el muchacho.
El agente declaró que el sábado pasado él y un compañero también arrestado fueron agredidos por un grupo de 30 radicales e indicó que asustado y temiendo por su vida sacó el revólver y disparó dos o quizás tres veces al aire.
El abogado de los dos agentes, Alexis Kugias, afirmó hoy a la prensa que "el informe de balística muestra que la muerte fue causada por el rebote de una bala.
Además, en su declaración de hoy, Korkoneas aseguró que el joven fallecido tenía un historial de conducta conflictiva y que había sido expulsado de un centro escolar.
Esa afirmación fue desmentida por la dirección del colegio, que destacó mediante una carta a los medios locales la "excelente relación del joven con sus compañeros" y denunció que los rumores sobre su comportamiento "se alejan de la verdad e insultan su memoria".
La muerte de Grigoropulos ha desencadenado una de las peores crisis en Grecia con una ola de disturbios en Atenas y otras ciudades en protesta contra la violencia policial y la situación económica.