La evidencia reunida por las agencias de inteligencia de la India establece con seguridad que los terroristas que atacaron Bombay provenían de Pakistán, por lo que se tomarán duras medidas para proteger al país, dijo hoy en el Parlamento el ministro indio del Interior, Palaniappan Chidambaram.
"El dedo de la sospecha apunta hacia el territorio de nuestro vecino Pakistán", afirmó Chidambaram en su declaración sobre el ataque terrorista del 26 de noviembre contra la capital financiera de la India, que dejó 172 muertos y más de 300 heridos.
"Esforzaremos cada nervio para defender nuestras fronteras (...) En vista de la naturaleza de las amenazas, no podemos hacer como si nada pasara. Deben tomarse duras decisiones para proteger el país y a su gente", añadió.
También dio detalles acerca de cómo se produjo el ataque y admitió errores de inteligencia y de seguridad que están siendo revisados para tomar medidas para subsanarlos.
"El sur de Asia es el ojo de la tormenta del terrorismo", dijo Chidambaram, y añadió que la India ha asegurado a la ONU que protegerá a su pueblo.
Si el sur de Asia es el ojo de la tormenta, entonces Pakistán es el epicentro, criticó a su vez el líder opositor Lal Krishna Advani. Su partido, el Bharatiya Janata, y la alianza opositora en general apoyarán al gobierno en sus "duras decisiones", añadió.
Al tiempo que calificó los atentados de Bombay como "una guerra terrorista", Advani aseguró que la India no debe engañarse con las medidas "cosméticas" de Pakistán contra los terroristas en ese país.