El resultado del informe balístico que se conocerá mañana permitirá establecer si la bala que mató al adolescente griego Alexis Grigoropulos impactó tras un rebote, como afirma la defensa de los policías inculpados.
Según informó hoy la Policía griega, el análisis del laboratorio se retrasó unos días debido a que para elaborar el informe final se esperó a la asignación de peritos por parte de la familia de la víctima y de la defensa de los dos policías acusados.
Un juez ordenó anoche el encarcelamiento preventivo de Epaminontas Korkoneas, de 37 años, acusado de "homicidio intencionado" y de Vasilis Saraliotis, de 31 años por "colaboración en homicidio", por presuntamente causar la muerte el sábado al joven de 15 años.
La prensa local critica hoy de forma unánime la línea de defensa del agente Korkoneas, que se declaró ayer inocente y que atribuyó la presencia de la víctima en un barrio conocido por ser punto de reunión de jóvenes radicales a "su conducta conflictiva".
"¡Verguenza! Ni siquiera una palabra de perdón o de arrepentimiento", "Disparos por segunda vez contra Alexis", son algunos de los titulares de los diarios griegos.
Korkoneas, apodado "Rambo" por sus compañeros, aseguró que el pasado sábado él y su compañero fueron agredidos por un grupo de 30 radicales y que "asustado y temiendo por su vida" sacó el revólver y disparó dos o quizás tres veces al aire.
La defensa de los dos agentes anunció ya ayer que, según los primeros datos del peritaje balístico, la bala que hirió mortalmente al joven, le alcanzó de rebote.
El informe del forense determinó que Alexis pereció por una herida que le afectó al corazón y a la aorta y que la bala quedó alojada en la espina dorsal.
La muerte del adolescente desató una ola de disturbios y protestas contra el Gobierno, que esta noche continuó con duros enfrentamientos entre las fuerzas del orden y jóvenes radicales en Atenas y Salónica.