En un intento de poner fin a los llamados de la comunidad internacional para una intervención contra su régimen, el Presidente zimbabuense Robert Mugabe declaró hoy el fin de la epidemia de cólera que ha matado a casi 800 personas desde agosto.
"Reino Unido quiere una intervención militar por el cólera", dijo el Presidente durante una reunión con sus socios del partido ZANU-PF en el funeral de un miembro de alto rango. "Nuestros doctores están siendo asistidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para controlar" la epidema, añadió.
"Ahora", aseguró "no hay cólera, no hay causa alguna para la guerra".
Mugabe reaccionó así a una serie de llamadas de países occidentales y de líderes africanos exigiendo su dimisión por la crisis económica y humanitaria que afronta el país. La degradación de los suministros de agua e higiene y los servicios sanitarios y educativos se unen a la crisis económica y la hiperinflación.
El primer ministro británico, Gordon Brown, pidó el pasado fin de semana una acción internacional para expulsar a Mugabe de su puesto, mientras Estados unidos, Francia, Alemania y a Unión Europea exigieron también su dimisión.
Las declaraciones de Mugabe sobre el cólera, emitidas por la televisión nacional, sorprendieron a los expertos sanitarios dado que sólo hace una semana el gobierno declaró la epidemia "desastre nacional".
Además, la cifra de casos de cólera registrados oficialmente siguió aumentando y hasta el 10 de diciembre fueron 16.403 los infectados, mientras que los muertos aumentaron a 788, según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ONU dadas a conocer hoy en Ginebra.
Y el brote se está extendiendo a los países vecinos. Sudáfrica declaró zona en emergencia la región fronteriza de Vhembe, que rodea Musina, informaron hoy medios locales. Con esto, se espera que el gobierno de la provincia de Limpopo reciba más ayuda en la lucha contra la enfermedad, se explicó por la radio nacional.
Además, Mozambique está cerrando las fronteras con Zimbabwe, para evitar el paso de ciudadanos a su territorio.