Al menos trece personas murieron, tres resultaron heridas y otras cuatro fueron dadas por desaparecidas a causa de inundaciones y deslizamientos de tierra sucedidos tras las fuertes lluvias registradas esta semana en la costa oriental de Filipinas.
Según confirmó hoy Defensa Civil, las riadas afectaron a unas 300.000 personas en el sur de la isla de Luzón y en la isla de Samar, aunque sólo unas 1.500 seguían el viernes en una decena de centros de evacuación.
Entre las víctimas mortales, la mayoría hombres con edades entre los 16 y los 67 años, se encuentra una niña recién nacida y un niño de tres años.
Mientras, los daños a infraestructuras y a cultivos agrícolas se valoraron en 1,7 millones de dólares, con 1.600 hogares totalmente destruidos por las inundaciones.
Las lluvias de principios de semana se debieron a la presencia de un frente frío y un área de baja presión en la región oriental de la isla de Luzón, mientras que la Administración de Servicios Atmosféricos, Geofísicos y Astronómicos de Filipinas (Pagasa) prevé que las precipitaciones continúen el domingo en esa región.
Pagasa también indicó que una nueva tormenta tropical localizada a unos 1.600 kilómetros al este de la región de Bicol, en el sur de Luzón, comenzará a afectar Filipinas a partir de la noche del lunes.