Corea del Norte amenazó con desacelerar el desmantelamiento de su principal instalación nuclear, después que Washington dijo que la ayuda energética al apartado estado fue suspendida por el fracaso de conversaciones de verificación de las operaciones.
La presión se acumulaba sobre Pyongyang, con los líderes de China, Japón y Corea del Sur expresando pesar porque Norcorea falló en acordar pasos específicos de verificación de sus actividades nucleares durante conversaciones multilaterales en Pekín esta semana.
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Sean McCormack, dijo que los países que negocian con Corea del Norte Japón, Rusia, China, Estados Unidos y Corea del Sur acordaron que los futuros envíos de combustible no seguirían adelante hasta que haya progreso en el llamado protocolo de verificación con Pyongyang.
"Este es un proceso de acción por acción", dijo McCormack a periodistas en Washington. "Los futuros envíos no van a progresar si no hay régimen de verificación (...) ellos (los norcoreanos) asimilan eso", agregó.
El enviado nuclear de Corea del Norte, Kim Kyegwan, fue citado por la agencia de noticias Kyodo diciendo a los reporteros en Pekín que Pyongyang "probablemente ajuste el ritmo de desmantelamiento de instalaciones nucleares si (la ayuda) es suspendida."
Corea del Norte ha estado en negociaciones con Estados Unidos por su programa de armas nucleares durante más de un década y el asunto tomó una urgencia adicional después que Pyongyang realizó su primera prueba de explosión nuclear en octubre del 2006.
Dos meses atrás, el Gobierno del presidente estadounidense George W. Bush dijo que estaba removiendo a Corea del Norte de la lista de estados que patrocinan al terrorismo, basados en el compromiso oral de Pyongyang para un plan de verificación.
Expertos creen que Pyongyang está resistiendo un protocolo de verificación hasta que asuma la gestión del presidente electo Barack Obama el mes próximo.