Grupos de jóvenes encapuchados atacaron con bombas sedes bancarias en Atenas, así como las oficinas del Ministerio de Medio Ambiente y diversas tiendas, tras una semana de disturbios desde la muerte de un joven de 15 años por un disparo de la policía local.
Los jóvenes que protestaban en las calles de la capital griega arrojaron bombas a dos filiales bancarias ubicadas en el centro, así como a una tienda de McDonalds y dos de la empresa española Zara. También fueron atacadas las oficinas del citado Ministerio, que sufrió severos daños materiales.
En horas previas se registraron desmanes en la ciudad portuaria Tesalónica, la segunda más grande del país, donde se destruyeron tiendas locales.
Alrededor de 4.000 personas se reunieron para protestar contra las autoridades, mientras las manifestaciones se han extendido a más de ocho ciudades del país, donde bandas de jóvenes han roto ventanas, saqueado tiendas e incendiado barricadas en las calles. Se trata de los peores disturbios de las últimas décadas en Grecia. Las protestas se vieron desatadas por la muerte de un joven a manos de la policía el 6 de diciembre. Una gran cantidad de personas se ha sumado a las manifestaciones en reclamo de una mejor política económica y educacional.
En contraste con los incidentes de violencia registrados durante esta semana, durante el día miles de jóvenes se volcaron nuevamente a las calles llevando velas encendidas para manifestar pacíficamente a lo largo de todo el país.
"También queremos recordar a nuestro compañero muerto", dijo una muchacha de 16 años frente a una cámara de televisión en la plaza Syntagma, en el centro de Atenas. Unos 300 jóvenes se dieron cita allí, con ramos de flores en la mano, y ocuparon la calle que lleva a la sede del Parlamento, mientras el centro parecía volver a la normalidad tras los devastadores días pasados.
Incluso algunos empleados municipales intentaron volver a decorar la plaza para los próximos días festivos.
Durante la noche de ayer varios desconocidos perpetraron ataques incendiarios contra cinco filiales bancarias en Kalamaki, un barrio a las afueras de la capital, informaron por otro lado las autoridades. Los estudiantes habían ocupado más de 400 instalaciones educativas del país.
Las próximas manifestaciones de estudiantes están convocadas para el lunes. A lo largo de esta semana al menos 40 personas resultaron heridas leves, otras 176 fueron detenidas.
Aunque todavía no se han dado a conocer los resultados del esperado informe balístico en relación a la muerte del joven hace una semana, los medios griegos señalan, citando fuentes de la investigación, que la muerte no se produjo por un disparo directo sino que la bala alcanzó a la víctima de rebote.
El diario griego Kathimerini informó citando fuentes policiales que varios expertos habrían encontrado restos de cemento de una pared en el proyectil que mató al joven.
La policía, por su parte, señaló que los resultados no se han dado a conocer hasta ahora por temor a que hagan recrudecer las protestas registradas durante los últimos días.
Actualmente muchos países recomiendan no viajar a Grecia. Las autoridades locales señalaron que el turismo había decrecido un 50%.