La novena Cumbre Mundial de Galardonados con el Premio Nobel de la Paz manifestó hoy su "profunda preocupación" por la continuación de la violencia en Colombia y pidió la liberación de los rehenes y negociaciones "entre todas las partes relevantes".
En uno de los puntos de la declaración final de la cumbre, los Premios Nobel reclaman en Colombia "la liberación inmediata de todos los rehenes y negociaciones entre todas las partes relevantes para lograr una solución pacífica, justa y democrática respetuosa de los Derechos Humanos fundamentales".
Los firmantes dijeron estar "profundamente preocupados por la continuación de la violencia en Colombia".
El texto fue leído por el ex presidente sudafricano Frederik de Klerk, que en 1993 compartió el Premio Nobel de la Paz con Nelson Mandela, líder de la lucha contra la segregación racial en ese país.
También estaban presentes en el acto otros cuatro Premios Nobel Lech Walesa, John Hume, Mairead Corrigan Maguire y Betty Williams así como Ingrid Betancourt, ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Betancourt aprovechó la ocasión para presentar una fundación que llevará su nombre y que pretende llevar a cabo proyectos "para ayudar a los que sufren", según sus palabras.
En la declaración, los Premios Nobel también se ocupan de la situación en otros países, y así denuncian en particular los regímenes de Birmania y Zimbabue, y ponen hincapié en su inquietud por los conflictos de Osetia del Sur, Darfur, República Democrática del Congo o Sri Lanka.