Las aduanas de Estados Unidos comenzaron hoy a cobrar aranceles a los productos de Bolivia en sus puertos y puntos fronterizos como castigo por la supuesta falta de cooperación de ese país en la lucha antidrogas.
Gretchen Hamel, una portavoz de la Oficina de Comercio Exterior de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés), confirmó la entrada en vigor de los nuevos impuestos aduaneros.
Según un documento oficial de La Paz entregado a Estados Unidos, 25.000 empleos en Bolivia dependen directamente del programa y otros tantos de forma indirecta.
Los sectores bolivianos más perjudicados son el textil y de confección, maderero, la marroquinería, la joyería y los alimentos orgánicos, que hasta ahora no tenían que pagar tasas aduaneras para exportar a Estados Unidos.
Por ejemplo, desde hoy los aranceles a los suéteres y camisetas de algodón bolivianos (los productos que le generaron al país más ingresos el año pasado, con casi US$9 millones) son del 16,5% del valor, informó el departamento de Comercio.
En algunos casos la imposición de esos gravámenes significa el cierre del mayor mercado del mundo a los bienes bolivianos.
Perú produce el mismo tipo de productos que Bolivia, pero no tiene que pagar aranceles para exportarlos a Estados Unidos, por lo que le comerá el mercado, predijo Iván Rebolledo, presidente de la Cámara de Comercio de BoliviaEstados Unidos, con sede en Nueva York.
El Gobierno de Evo Morales ha respondido con la creación de un fondo de US$8 millones para dar préstamos a bajo interés a los exportadores y ha abierto negociaciones para vender productos a Venezuela.