Los países vecinos de Zimbabwe lanzarán una campaña humanitaria urgente para intentar salvar al país de un colapso económico y una epidemia de cólera, anunció hoy el Presidente sudafricano, Kgalema Motlanthe.
Casi 1.000 personas han muerto por la epidemia de cólera, aumentando la agonía de los Zimbabwenses, que ya sufren una incontrolable hiperinflación y un desabastecimiento de alimentos y combustible.
Los casos de cólera han intensificado las demandas de líderes occidentales para que el Presidente Robert Mugabe, que ha gobernado el país desde su independencia de Gran Bretaña en 1980, renuncie a su puesto.
Hasta ahora, la mediación regional no ha logrado convencer al gobernante partido Zanupf y a la oposición de que formen una coalición de poder en base al acuerdo logrado en septiembre. El pacto es considerado la mejor opción para aliviar una crisis económica que provocó que millones de Zimbabwenses huyeran hacia países vecinos.
Pero un impasse por el nombramiento de ministros ha bloqueado el progreso en las negociaciones, mientras Zimbabwe se sumerge en el caos.
Motlanthe expresó su optimismo en que esta semana se concrete la formación de un Gobierno. Pero el opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MCD) no compartió esta postura.
"Quizás el Presidente (Motlanthe) sabe algo que nosotros no sabemos, pero no estamos al tanto de ningún plan para formar un Gobierno esta semana. Es una noticia para nosotros, porque las cuestiones pendientes que hemos subrayado persisten", dijo el portavoz Nelson Chamisa.
Motlanthe dijo en una conferencia de prensa en Pretoria que los partidos no habían planteado la posibilidad de una renuncia de Mugabe y que el Mandatario debería quedarse según los términos del acuerdo para compartir el poder.
Motlanthe añadió que esperaba que el líder del MCD, Morgan Tsvangirai, aceptara el rol de primer ministro. "Siempre se ha comprometido, se considera a sí mismo como el primer ministro designado, por lo tanto, creo que una vez que sea nombrado va a aceptar", dijo.