Naciones Unidas decidió reanudar el envío de alimentos a la Franja de Gaza para cubrir las necesidades de cientos de miles de palestinos afectados por el bloqueo israelí, informó hoy en Gaza el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Debido al cierre de todos los pasos fronterizos con la Franja, los habitantes de la región ya no pueden recibir suficiente ayuda humanitaria ni combustible. Las existencias de harina, por ejemplo, están agotadas. Según la ONU, más de 750.000 personas se beneficiarán del envío de alimentos.
Israel cercó el 5 de noviembre la Franja de Gaza debido a los continuos disparos de cohetes por parte de extremistas palestinos. Mañana viernes finaliza la tregua de seis meses pactada entre Israel y 12 grupos palestinos.
Entre tanto, la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU pone de relieve en un informe las consecuencias negativas del bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza. Hasta finales de noviembre, Israel permitió de media que pasaran la frontera sólo seis camiones al día. En octubre lo hacían 123 y en mayo del año pasado 475.
Por este motivo, muchos palestinos sólo pueden contar con ocho horas de suministro eléctrico al día, señala del documento. La mitad de los 1,5 millones de habitantes de la Franja de Gaza obtiene agua sólo una vez por semana y durante unas pocas horas. Y el 80 por ciento del agua potable no cumple los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según cifras de la ONU, debido a las carencias actuales sólo funcionan 23 de las 3.900 empresas y fábricas. Uno de cada dos residentes en la región está desempleado. Además, se teme un colapso total del sistema financiero en la Franja de Gaza si Israel no suministra liquidez a los bancos.
Debido a la prohibición de exportación a los agricultores palestinos, la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que el 70 por ciento de la superficie cultivable en la región no se riega, lo que está causando una paulatina desertificación del suelo.