Irán ahorcó a nueve asesinos condenados, entre ellos una mujer, en una prisión de Teherán, informó la agencia de noticias semioficial Fars.
Diez convictos fueron conducidos a la horca de la prisión Evin de Teherán, informó Fars, pero uno fue devuelto a su celda porque los familiares de la víctima no estaban presentes en el lugar.
En virtud de la ley islámica que impera en Irán, la sharia, los familiares de una víctima pueden otorgar el perdón a su asesino a cambio de una compensación financiera. "Ocho hombres y una mujer fueron ahorcados luego de que la Corte Suprema ratificara sus condenas a muerte", dijo Fars.
"El ahorcamiento de uno de los convictos fue demorado", agregó.
El asesinato, el adulterio, la violación, el robo armado, la apostasía y el tráfico de drogas se castigan con la pena capital bajo la sharia iraní, que rige desde la revolución islámica de 1979.
Gobiernos europeos y grupos de derechos humanos occidentales han criticado a Irán por un incremento en el número de ahorcamientos desde que las autoridades lanzaron una campaña contra el "comportamiento inmoral" en julio.
El estado islámico figura segundo en la nómina de verdugos más prolíficos de Amnistía Internacional para el 2007, después de China. El informe dice que Irán ha ejecutado al menos 317 personas el año pasado comparado con las al menos 470 en China.
Irán niega las acusaciones de violar los derechos humanos y a su vez acusa a Occidente de doble moral e hipocresía.