El primer ministro australiano, Kevin Rudd, dejó abierta la posibilidad de que su país acepte a prisioneros de la cárcel de Guantánamo siguiendo un estricto criterio legal que será aplicado a cada caso individual, y reconociendo que Estados Unidos inició rondas de contacto con otros gobiernos para que contemplen la posibilidad de acoger a algunos detenidos.
"Tanto a Australia como a otros países se les pidió que consideren la posibilidad de que reestructuren a los detenidos en Bahía de Guantánamo", indicó un portavoz del primer ministro.
El representante, no obstante, matizó, según datos de Europa Press, que "cualquier decisión que se alcance sobre un individuo que pudiera venir a Australia sería adoptada tras estudiar caso por caso". "Todas las personas que aceptaran venir a Australia tendrían que cumplir los estrictos requisitos legales del país y atravesar los procedimientos normales, extremadamente rigurosos", agregó.
De momento, Estados Unidos habría pedido a más de un centenar de países que sirvieran de alojamiento a los prisioneros de Guantánamo, una vez comenzaran las labores de desmantelamiento de la cárcel, en la que se encuentran más de 250 prisioneros. De ellos, 60 cuentan con la autorización para abandonar la prisión, pero temen regresar a su país natal por miedo a represalias.