Decenas de miles de personas asistieron el domingo a un misa en Madrid organizada para promover los valores familiares en este país predominantemente católico romano que legalizó el matrimonio entre homosexuales y facilitó el proceso de divorcio.
La misa masiva a cielo abierto, en la Plaza Colón, ocurrió luego que el gobierno socialista de España causó enojo en la Iglesia Católica al legalizar el matrimonio entre homosexuales, al facilitar a la gente el proceso de divorcio e instituir en las escuelas públicas un curso en el que los niños aprenden sobre la homosexualidad y los matrimonios entre personas del mismo sexo.
El servicio eclesiástico comenzó con un mensaje del papa Benedicto XVI, quien urgió a los católicos españoles a mantener fuertes sus familias.
"Queridas familias, no dejéis que el amor, la apertura a la vida y los lazos incomparables que unen vuestro hogar se desvirtúen", dijo el pontífice en un mensaje leído en voz alta en Madrid. "El Papa está a vuestro lado", agregó.
El Ministerio del Interior dijo que no tenía una cifra sobre cuántas personas asistieron a la misa del domingo. En un clima helado y nublado, la multitud llenó la plaza calles aledañas que conducen a ésta.
María Rosa de la Cierva, líder de una asociación que representa a católicos de la provincia de Madrid, pronosticó antes de que iniciara la misa que asistirían más de un millón de personas.
La misa fue celebrada por Rouco Varela, junto con otros cinco arzobispos, 22 obispos y más de 300 sacerdotes.
"El futuro de la humanidad pasa por la familia, la familia Cristiana", afirmó el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.
Una misa similar y marcha se realizaron en esta misma época del año el año pasado en la misma plaza, y los organizadores señalaron entonces que asistieron más de un millón de personas.