El conocido "Hotel Marriott" de la ciudad de Islamabad fue reinaugurado este domingo, después de tres meses de ser virtualmente destruido en un ataque suicida con un coche bomba que dejó 55 muertos.
El recinto que se encuentra muy cerca del parlamento y la presidencia de ese país, es el lugar favorito para alojar de políticos, diplomáticos y pakistaníes adinerados.
Su dueño, Sadruddin Hashwani, sostuvo en la ceremonia de reinauguración que la explosión del 20 de septiembre fue un ataque contra el propio Pakistán.
"Hemos expresado nuestra resolución de que no nos inclinaremos ante los enemigos de Pakistán", señaló Hashwani, quien cumplió con su promesa de reabrir el recinto para fines de diciembre, en información recopilada por Reuters.
Esta semana, el gobierno de Pakistán dijo que un grupo militante ligado a Al Qaeda llamado LashkareJhangvi estuvo detrás del ataque.
El atacante que intentó sin éxito traspasar las puertas de seguridad del hotel, ante lo cual los guardias ubicados en la entrada del recinto no pudieron evitar la explosión, que dejó al hotel de 298 habitaciones en llamas.
De los muertos, 43 personas eran parte del personal del hotel y guardias. Mientras que seis extranjeros fallecieron, incluyendo el embajador checo y tres norteamericanos.
Producto del hecho, diversos edificios de gran altura que se ubican en los alrededores quedaron dañados por el artefacto explosivo, que según los investigadores contenía 600 kilogramos de explosivos.