El gobierno de George W. Bush pidió nuevamente el martes el final de la violencia en Medio Oriente y exigió al grupo islamista suní Hamas que "deje de lanzar cohetes contra Israel" desde la Franja de Gaza.
Gordon Johndroe, vocero de la Casa Blanca, emitió un comunicado de parte del Presidente George W. Bush, en su finca de Crawford, Texas, señalando que Estados Unidos quiere ver una paz duradera en la región y que el gobierno trata de ayudar a conseguirla.
Indicó que el fin de la nueva oleada de violencia, que ha dejado centenares de muertos y heridos, depende de la disposición de Hamas a "respetar un cese al fuego sostenible y duradero".
Johndroe dijo a la prensa en Texas que Bush sostuvo una breve conversación con el vicepresidente Dick Cheney, el secretario de la Casa Blanca Josh Bolten y el asesor de seguridad nacional Stephen Hadley, para recibir información actualizada sobre la situación.
Johndroe culpó a Hamas de la violencia, señalando que rompió un cese al fuego de seis meses y que "había mostrado su verdadero rostro como una organización terrorista".
Al mismo tiempo, dijo que Estados Unidos le pidió a Israel que evite causar víctimas civiles en Gaza.
Más tarde, Johndroe dijo a periodistas en Crawford que la población en el sur de Israel no puede vivir en paz debido a los cohetes lanzados por extremistas desde Gaza. "Tienen que vivir mucho tiempo en refugios antibombas y eso es inaceptable".
En Israel, 17 personas han muerto este año en los ataques desde Gaza.
Johndroe dijo que las víctimas en Gaza deben recibir acceso a alimento y suministros médicos.
A la pregunta de si Washington cree que Israel ha justificado los ataques en Gaza, contestó que "Estados Unidos comprende que Israel necesita tomar acciones para defenderse".
También desde la finca en Crawford, Bush habló por teléfono con el rey Abdulá de Jordania, quien el lunes donó sangre para las víctimas en Gaza.
En Washington, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, hizo gestiones por teléfono ante varias partes para que se reinstale la tregua.
Gordon Duguid, vocero de Rice, dijo que la secretaria había llamado cinco veces a su contraparte israelí, Tzipi Livni, desde el viernes. Señaló que Rice había hablado con el primer ministro Ehud Olmert y el ministro de Defensa, Ehud Barak, ambos de israel; el primer ministro libanés, Fuad Saniora, y el canciller ruso Sergey Lavrov.
También llamó tres veces al canciller egipcio, Ahmed Aboul Gheit, y al canciller saudí, príncipe Saud al-Faisal, dijo Duguid.
"Estamos trabajando por un cese al fuego ahora, donde Hamas debe suspender los ataques con cohetes", añadió.
Mientras, el equipo de transición del presidente electo Barack Obama trata cuidadosamente de definir su posición al respecto.
El gobierno saliente ha culpado de la violencia a Hamas, que controla la Franja de Gaza, señalando que rompió el cese al fuego con el lanzamiento de cohetes y morteros en territorio de Israel.
En tanto, se desconoce si Obama manifestará tanto apoyo hacia Israel como lo ha hecho Bush.
La muerte de cientos de palestinos en el ataque israelí contra el grupo islámico ha generado fuertes críticas del mundo árabe y la renovada violencia ha complicado los planes de Obama de lograr la paz en Medio Oriente, algo que no pudieron los gobiernos de Bill Clinton y Bush.
David Axelrod, asesor de Obama, dijo que el Presidente electo mantendrá el "importante lazo" entre Estados Unidos e Israel.
"Quiere ser una fuerza constructiva al ayudar a traer la paz y la seguridad que quieren y merecen tanto israelíes como palestinos", dijo Axelrod el domingo para el programa "Face the Nation", de la cadena CBS.