Directo a Puerto Montt, sin escala en Santiago y como un pasajero más, a bordo de un vuelo comercial. Así llegó ayer, alrededor de las 12.30 horas, el príncipe Alberto de Mónaco (50) al aeropuerto El Tepual, con el plan de pasar en el sur de Chile la fiesta de Año Nuevo. A su arribo tomó un vehículo en dirección a Puerto Varas, donde almorzó, y a eso de las 16.30 horas recorrió Ensenada y Petrohué. Testigos cuentan que estaba acompañado por dos personas más y sin guardia especial, ya que hasta el minuto no se ha reportado como visita oficial.
En la X Región aseguran que el viaje del jefe de la Casa Grimaldi y actual soberano del Principado de Mónaco terminaría el 4 de enero. Pero otras versiones aseguran que a partir de esa fecha sí iniciaría una misión como jefe de Estado, rumbo a la Antártica Chilena y desde ahí a las bases de China, Polonia, Brasil y Bulgaría, entre otras, para observar en terreno la amenaza del calentamiento global y entrevistarse con científicos, visitando un total de 26 bases antárticas y prolongando su expedición hasta el 21 de enero.
Esta no es la primera vez que el sexto hombre más rico dentro de las familias reales del mundo (según la revista Forbes, su fortuna personal asciende a US$ 1.200 millones) está en el país: en 2003 fue invitado por la Fundación Auxilio Maltés, que trabaja por los niños oxigenodependientes, y su viaje coincidió con la inauguración de una sede de la Corporación Amade, creada por su madre Grace Kelly para ayudar a niños de escasos recursos. Además de la beneficencia, que incluyó un baile de gala con 600 invitados, fue recibido por el entonces Presidente Ricardo Lagos y participó en un tributo a su fallecida madre en el Instituto Cultural de Providencia e inaugurando un macizo de rosas y descubriendo un busto de bronce de la princesa, proveniente desde Italia y donado por el principado, que está en los jardines de la institución.
Novia oficial
El hijo de Grace Kelly y Rainiero es conocido por su afición a la pesca: por esa razón, indican, habría estado interesado en recorrer Ensenada, zona que ya habría visitado en 2003. Alberto de Mónaco, además, es conocido por su vida de playboy. Pese a que nunca se ha casado, se le han conocido numerosos amoríos y actualmente lleva una relación con la nadadora sudafricana Charlene Wittstock, con quien está desde 2001, y según la prensa de su país, estarían comprometidos para casarse el próximo año. Al finalizar el duelo legal por su padre, en 2005, anunció la existencia de un hijo ilegítimo que hoy tiene cinco años, Nicole Coste, al que tuvo junto a una ex azafata de origen togolés.