El primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo el miércoles tras reunirse con su gabinete de seguridad que las condiciones actuales no son las adecuadas para un alto el fuego en Gaza, pero no descartó que haya uno en el futuro.
"Si las condiciones maduran, y creemos que puede haber una solución diplomática que garantice una mejor seguridad en el sur, lo consideraremos. Pero por el momento, no la hay", dijo Olmert según un asesor.
Israel ya había rechazado previamente los llamamientos de Francia para una tregua humanitaria de 48 horas en la Franja de Gaza y aceleró los preparativos para una posible ofensiva terrestre, después de que cohetes de largo alcance lanzados por Hamas alcanzaran la ciudad hebrea de Beersheba.
Las potencias extranjeras han incrementado la presión sobre ambas partes en el conflicto para que cesen las hostilidades que comenzaron hace cuatro días.
Hamas ha indicado que estaba preparado para estudiar las propuestas de un cese del fuego.
"Estamos con cualquier iniciativa que traiga un inmediato cese a las agresiones y levante enteramente el estado de sitio", dijo el funcionario de Hamas Ayman Taha, en referencia al bloqueo de Israel de la Franja de Gaza, un territorio controlado por el grupo islamista.
Los diplomáticos señalaron que el conflicto más mortal en la Franja de Gaza en cuatro décadas parece estar cerca de un punto extremo tras cuatro días de ataques aéreos que mataron a 393 palestinos, al menos un cuarto de los cuales, según cifras de Naciones Unidas, eran civiles.
Funcionarios médicos palestinos revisaron el número de heridos a 1.650 luego de que llegaran las cifras de centros médicos que no habían reportado el número de víctimas con anterioridad. Tres civiles israelíes y un soldado fueron muertos por los cohetes.