Las tropas etíopes destacadas en Somalia desde hace dos años iniciaron hoy los preparativos para la retirada de este país, que se espera que lleven a cabo en las dos primeras semanas de enero y al que dejan prácticamente a merced de las milicias islámicas.
Los preparativos para la retirada, anunciada previamente por el gobierno etíope, comienzan tras la dimisión el pasado lunes del presidente y antiguo señor de la guerra Abdulahi Yusuf Ahmed, tras cuatro años al frente del Gobierno Federal de Transición, promovido por la ONU y apoyado por Adis Abeba.
"Están desmantelando la mayoría de sus tiendas de campaña, las cargan en sus camiones y parece que esperan para iniciar la retirada", dijo Hasan Yare, un residente de Mogadisicio que vive cerca de un campamento etíope.
Yare agregó que, "aunque han cargado todos sus materiales en los camiones y parece que van a salir de viaje, aún siguen en su campamento".
Pese a la retirada de los que han sido sus principales oponentes armados, el grupo radical integrista islámico Al Shabab ha anunciado que seguirá la "yihad" (guerra santa) para imponer la "sharía" (ley islámica) en Somalia y los países vecinos.
"Incluso si las tropas etíopes se van, la yihad no acabará", dijo Sheikh Mukhtar Robow Ali, conocido como "Abu Mansoor", portavoz militar de Al Shabab, quien recalcó que "la yihad empezó antes de la llegada de los etíopes y no concluirá hasta que rija la sharía en Somalia y toda la región".
Al Shabab, cuyos dirigentes han sido relacionados por EEUU con Al Qaeda, pretende imponer la ley islámica, además de en Somalia, donde dominan buena parte del territorio, en Etiopía, Kenia y Yibutí, de los que Abu Mansoor dijo que "son naciones parcialmente musulmanas pero gobernadas por regímenes cristianos".
Tras la dimisión del presidente Yusuf Ahmed, presionado por los países de la zona y la comunidad internacional, se ha creado un vacío de poder en el que varios señores de la guerra aspiran a la Presidencia.
Mientras, las tropas etíopes, que llegaron al país en diciembre de 2006 para expulsar de Mogadiscio a los Tribunales Islámicos, que habían ocupado el poder, se van sin ser sustituidas por un contingente suficiente de la Unión Africana (UA).
La Misión Africana de paz en Somalia (AMISOM) tiene unos 3.400 militares de Uganda y Burundi, muchos menos de los 8.000 que la UA había previsto enviar.
Sheikh Sharif Sheikh Ahmed, dirigente de los grupos integristas islámicos moderados, se mostró de acuerdo con la dimisión de Yusuf Ahmed, pero pidió que se designe con rapidez un nuevo gobernante y la ONU envíe una misión militar, antes de que el país "caiga en el caos".