En medio del impasse por el decreto emanado por el gobierno de Evo Morales para impedir el ingreso a su país de autos con más de cinco años de antiguedad, lo que mantiene varados a más de 100 camiones en la frontera entre Chile y Bolivia, los importadores bolivianos de autos usados bloquearán la carretera internacional que une a ambos países en los puntos fronterizos de Pisiga, Oruro, y Tambo Quemado, en La Paz.
Según informó el diario boliviano La Prensa el sector demanda “una solución al problema de los aproximadamente 130 tráilers varados en ambas poblaciones que transportan unos 1.000 vehículos producidos antes de 2004, cuya internación al país quedó prohibida por un decreto del 4 de diciembre pasado”.
Los importadores ya comienzan a organizarse en turnos de bloqueo y no se descarta que se sumen trabajadores de la Zona Franca Industrial de la ciudad de El Alto.
El dirigente de los importadores Valentín Maidana sostuvo que la medida de fuerza “quizá vaya a suscitar un conflicto internacional” con Chile.
“Son unas 2.000 personas las que están siendo afectadas por este decreto ya que nuestros vehículos están siendo retenidos de forma ilegal en la frontera de Tambo Quemado y Pisiga. Hemos agotado todos los extremos posibles mandando notas, cartas, solicitudes de audiencia al Ministro de Hacienda, al Presidente de la Aduana, incluso al mismo presidente Evo Morales, sin éxito. Así, hemos decidido radicalizar las medidas”, explicó a La Prensa.
La Cancillería boliviana propuso a Chile una reunión el próximo 12 de enero en La Paz para tratar el alcance de la decisión, si bien insiste en que ve difícil modificar la normativa.