Luego que un joven de 22 años fuera asesinado en una estación de trenes urbanos en San Francisco, California, por agentes policiales de este servicio público, la familia de la víctima pide una compensación de 25 millones de dólares y una sanción penal para los responsables ante los tribunales de Justicia.
El hecho ocurrió 1 de enero pasado, y según testigos, personal de seguridad detuvo a jóvenes afroamericanos, los redujeron y los atacaron con bastones eléctricos.
Los atacantes pertenecen al Bay Area Rapid Transit (Bart) y videos grabados por quienes presenciaron el hecho delatarían tales sucesos, en el que los jóvenes preguntan por qué son retenidos.
El incidente terminó con la vida de Oscar Grant III, quien fue baleado por la espalda cuando estaba en el suelo de la estación Fruitvale, en Oakland.
El responsable no ha sido identificado, pero está confirmado que es un agente con dos años de servicio que habría "confundido" su arma de fuego con el bastón que lanza golpes de electricidad, mientras era acompañado de otros cuatro policías.
La familia de la víctima es representada por el abogado de derechos civiles John Burris, quien tiene a su haber varios casos de abuso policial, como la golpiza que recibió Rodney King, en 1992. "Sin duda es el más inescrupuloso baleo que he visto en mi vida", sostuvo.