El cuerpo de un niño de cuatro años, quien fue asesinado a machetazos el jueves pasado en la provincia de San Cristóbal (al oeste de Santo Domingo), en República Dominicana, fue exhumado el fin de semana pasado por autoridades que determinaron que además fue violado.
La exhumación tuvo lugar en el cementerio El Pomier, en San Cristóbal, donde residía el menor asesinado, Kelvin Enrique Nivar, y estuvo dirigida por un equipo de patólogos encabezado por el director del Instituto Nacional de Patología Forense, Sergio Sarita Valdez. Según los resultados de la necropsia realizada, el cadáver presentaba claros signos de violación.
Hasta el momento, por la muerte del niño la policía local detuvo un menor de trece años, quien supuestamente admitió el crimen en los interrogatorios realizados por la institución.
Según la policía, el cuerpo del menor presentaba heridas de arma blanca en varias partes y la mano derecha amputada. No obstante, el padre de la víctima, Kelvin Nivar, señaló que el cuerpo del niño presentaba golpes contusos en diferentes partes, por lo que pidió a las autoridades profundizar en las investigaciones.
El cadáver estaba en el interior de un gallinero en el patio de la casa, ubicada en la calle Principal del barrio Las Guanduleras, donde el pequeño estaba jugando con una bicicleta que le había prestado un amigo, según las investigaciones.
Los agentes enviaron a analizar una prenda de vestir ensangrentada incautada al menor detenido, cuya identidad no fue precisada. En el lugar del crimen, añade la policía, fue encontrada la bicicleta, un pantalón corto de color azul con una correa, un par de sandalias de goma y una camiseta tipo "polo" de color verde ensangrentada.
La bicicleta, según Nivar, pertenecía al menor detenido, quien se la prestaba con frecuencia al niño.
Nivar dijo que ni él ni su familia habían tenido problemas con el presunto responsable de la muerte de su hijo, por lo que desconoce los motivos que llevaron a éste a matarle. Además cree que más personas pudieron haber participado en el crimen.
Nivar aclaró que no conocía al menor, pero que éste si era conocido de la familia materna del niño asesinado.
Los agentes también habían interrogado en relación con este crimen al padrastro del menor, José Francisco Nivar, de 21 años, quien quedó en libertad.