La superintendente de Educación en Washington, Michelle Rhee, despidió a 241 profesores, un 5% del total de maestros en la zona. La medida se tomó después que los docentes obtuvieran una mala calificación (“ineficaz”) en una escala de cuatro niveles en el nuevo sistema de evaluación de EE.UU.
“Todos los niños que asistan a una escuela pública tienen derecho a tener un buen profesor en cada sala de clases de todas las escuela de todos los vecindarios de esta ciudad”. “Este es nuestro compromiso”, dijo la autoridad al The New York Times.
En total se terminó con el contrato de 302 empleados, según el medio estadounidense. 226 por un mal desempeño y 76 por otros problemas como no tener la licencia requerida por No Child Left Behind. De todos ellos, 241 eran maestros y el resto eran bibliotecarios, consejeros, tutores y otros trabajadores, consignó el portal.
La medida norteamericano también resonó en Chile cuando la Comisión de Expertos encargada por el Mineduc sugiriera tal norma. El panel propuso que "haya abandono de las labores de aula luego de la primera evaluación de desempeño 'insatisfactorio'", y que tras una segunda nota de ese tipo, se ponga término a la relación laboral. Actualmente, esto ocurre tras tres malos resultados.
Ante esto, Jeff Puryear, co director del Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina, PREAL, levantó la pregunta si será conveniente o no terminar con los contratos de dichos profesores.
Para el experto del PREAL, “el sistema norteamericano se basa no sólo en los resultados de exámenes, sino en “medidas múltiples de rendimiento”, las cuales incluyen una evaluación del conocimiento de su materia por “maestros expertos”, dijo en una nota publicada en el Blog de José Joaquín Brunner.