El Colegio San Agustín, de Antofagasta, dirigido por Miguel Rivera, fue galardonado el pasado martes 6, con el Premio a la Calidad Educacional Gabriela Mistral, impulsado desde el año 2007 por el Área de Educación de la Fundación Chile -con el auspicio de BancoEstado y el Diario La Tercera-, y que destaca a aquellos colegios, liceos y escuelas que hicieran un sistemático esfuerzo para lograr mejores resultados, orientándose hacia la mejora continua de su gestión.
A su vez, en la categoría Innovación, se entregó un primer premio al colegio Nobel Gabriela Mistral, de San Bernardo, y una mención honrosa al colegio Espíritu Santo de Talcahuano.
Los premios fueron entregados durante la realización del seminario internacional "Sistemas educativos líderes del mundo ¿qué hacen para ser los mejores?", que se llevó acabo el martes 6 en el Hotel Crowne Plaza, con la presencia de la Ministra de Educación, Mónica Jiménez; el gerente del Área de Educación de la Fundación Chile, José Weinstein, y la participación especial del experto británico en políticas públicas en educación, Michael Barber.
LOS GALARDONADOS
El colegio San Agustín de Antofagasta -representado por su rector Miguel Rivera y el director ejecutivo del holding educacional, Teodoro Azócar- recibió el Premio a la Cultura Educacional Gabriela Mistral, consistente en 7 millones de pesos, de manos de la Ministra de Educación, Mónica Jiménez, y del gerente general de La Tercera, Francisco Sánchez.
También se hizo un reconocimiento a seis escuelas que han obtenido la certificación durante 2008 y dos que la han renovado en el presente año. Se trata de los colegios Nuestra Señora de Andacollo, Saint Gabriel's School (renovación); el Liceo Politécnico Presidente Manuel Montt, de la Región Metropolitana; Institución Santa María, de Chillán; Instituto Marítimo de Valparaíso (renovación); Liceo San Agustín, de Concepción; Liceo Santa Teresita de Talca y Liceo Experimental Artístico y de Aplicación de Antofagasta.
El Premio a la Calidad Educacional lleva el nombre de Gabriela Mistral en un homenaje a su doble condición de poetisa y maestra, y más aún, de directora de escuela. Ya a los quince años de edad, Lucila Godoy Alcayaga publicaba poemas y artículos en medios de comunicación y también comenzaba a dar sus primeras clases. Aunque tuvo dificultades para ejercer como maestra, siempre se la consideró poseedora de un "don pedagógico" que quedaría para siempre ligado a su vocación poética.
El premio cuenta con el auspicio de Banco Estado y Diario La Tercera y el patrocinio del Ministerio de Educación y ChileCalidad.