El corazón artificial que mañana a las 10 horas será conectado a Felipe Cruzat, ya se encuentra en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. El aparato fue enviado esta tarde desde el hospital Garrahan, de Buenos Aires.
Los médicos argentinos encargados del traslado de la máquina visitaron cerca de las 20:30 horas de esta noche al menor, quien hace 66 días espera un trasplante de corazón en el centro asistencial.
Tras el chequeo de la delegación trasandina, el intensivista pediátrico Guillermo Moreno explicó que "la máquina ayuda, pero no está exenta de riesgo", agregando que cabe la posibilidad de que produzca coagulaciones e infecciones, a pesar de que los 10 operativos similares al que será sometido Cruzat, fueron existosos.
Horacio Vogelfang y Gerardo Naiman, médicos cirujanos; Guillermo Moreno, intensivista pediátrico; y Marina Frias y Julieta Martínez, tecnólogas medico, integran la delegación argentina, la cual trabajará mañana en la operación del menor junto a tres enfermeras, una doctora anestesióloga y los especialistas Rodrigo Alvarez, Ricardo Zalaquett y Pedro Becker, quien encabeza el operativo.
El padre del menor, Gonzalo Cruzat, transmitió tranquilidad por la llegada del aparato. "Estamos mucho más tranquilos, creemos que este camino es el correcto, ya que los riesgos son mínimos”, sostuvo, al tiempo que calificó esta intervención como sólo un paso, "pero uno importante para el trasplante definitivo".
"Felipe está bien y en buenas condiciones para mañana", agregó Cruzat. Según contó, esta alternativa se planteó luego de que el menor sufriera una descompensación el día viernes, lo que obligó a conectar al niño al sistema Ecmo, cuya gran desventaja es que tiene un periodo específico para su uso, el que no supera las tres semanas.
En ese momento los doctores le expusieron a los padres del menor la posibilidad de un órgano externo. “Desde el lunes yo sabía que venía (el corazón artificial). La planificación era conectarlo al Ecmo para que se recupere unos días y el viernes poderle implantar el corazón artificial con lo cual Felipe podría salir de la ventilación mecánica”, expresó Gonzalo Cruzat.
La intervención quirúrgica permitirá que el cuerpo de Felipe funcione normalmente, permitiéndoles a los médicos ver cómo se encuentran los demás órganos. “Nos falta verificar que los pulmones estén sin infección; eso se va a poder saber cuando estén sin edema y eso lo va a permitir el corazón artificial”, explicó el padre del menor.
Por su parte, el doctor Pedro Becker, jefe de trasplantes cardíacos del Hospital UC, explicó a través de un comunicado que “si un niño como Felipe hubiese sido trasplantado ayer, podría haber fallecido en la cirugía o posterior a ella por la falla simultánea de algunos órganos”. El sistema de circulación artificial permite recuperar el cuerpo y prepararlo mejor para una eventual cirugía.
La familia de Felipe está confiada que la intervención saldrá bien y pronto podrán volver a hablar con el niño. “Me imagino que se va a despertar pensando que está trasplantado y habrá que explicarle que todavía está con una máquina”, contó Gonzalo y explicó que a pesar de esta intervención quirúrgica, su hijo no dejará de ser candidato para un trasplante de corazón, ya que esta medida sólo permite tener un mayor tiempo de espera.
POSIBLES DONANTES
Tras las informaciones surgidas sobre un posible donante para Felipe, el padre del menor consideró que la decisión de la familia es íntima y no se debiera presionar a la personas para encontrar un corazón para su hijo.
“Nunca nos informaron formalmente que hubiera un donante. Hay que respetar la decisión de la familia (de no donar los órganos) y seguir adelante”, manifestó el padre.
Pero Felipe no es el único de un niño que está esperando un órgano vital. En horas de la tarde se informó el caso de Diego Poblete Cortés (11) que se encuentra internado en el Hospital Luis Calvo Mackenna producto de una hepatitis fulminante que lo tiene en coma a la espera de un hígado. Según consignó Terra.cl, el niño tiene un plazo de 48 horas para ser intervenido.
Según datos entregado por el Hospital Clínico de la UC, en el país muere aproximadamente un 20% de las personas que espera un trasplante por falta de donantes.