Con sólo 21 años, Carolina González Urra ya lleva seis viviendo en la Plaza Constitución, a pasos del Palacio de la Moneda.
Actualmente tiene ocho meses de embarazo, y su historia tiene de todo un poco. Dejó el hogar a los 15, por sentirse un estorbo y sobreprotegida por la familia, usó desde marihuana hasta cocaína, se hizo pasar por prostituta, lo cual nunca hizo realmente, según ella, para robarle a ingenuos “clientes”, y pasó de vivir en el Parque O’Higgins, a la Plaza de Armas, para terminar en su inusual residencia, en la Plaza Constitución.
Alegre y muy coqueta, la Carola, como es conocida por los sectores aledaños a La Moneda, cuenta su historia en la última edición de Ctrl+Z, muy diferente al ajetreo político que circula en el palacio de gobierno. De 17 años llegó al sector, y se hizo amiga del jardinero del lugar, quien le permite reguardar sus pocas pertenencia en la bodega de los rastrillos. Amigable con los carabineros del sector, Carola asegura que su bebé, que nacerá el próximo 22 de diciembre, es hijo de un uniformado, pero de las afuera de Santiago.
Desde siempre, según ella, ha sentido atracción por el mundo militar, lo que la llevó a involucrarse con varios policías, testimonio que avala su amigo, el lustrabotas Carlos Morales, una figura casi paterna de Carolina. “Se ha metido por decir poco, con unos veinte pacos. Por eso yo creo que no le quiere decir al papá de la guagua, que está embaraza. No le va a creer”, comenta Morales a Ctrl+Z.
Producto de su avanzado embarazo, Carola vive con una señora en la población José María Caro. Sin embargo ella asegura que pronto volverá a su plaza. La chica de 21 años, sin ninguna trayectoria política es “La otra mujer de la Moneda”, como titula Ctrl+Z en esta semana.