El próximo sábado se conocerá la sentencia que deberá cumplir Ingrid Vanessa Hernández Corona, de 32 años, tras ser declarada culpable de los crímenes de sus dos pequeñas hijas, Kanela y Karin, de 2 y 10 años, respectivamente.
El juicio se prolongó por dos días, durante los que las partes entregaron los argumentos y pruebas del doble parricidio ocurrido el 27 de abril del año pasado en el condominio "Mañío" de Antofagasta.
Ayer el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal dio por concluido el enjuiciamiento, decretando para la acusada la aplicación de una medida de seguridad. Esta será la internación en un centro psiquiátrico, como lo había solicitado la fiscalía, que pidió que ésta fuera a perpetuidad. Sin embargo, la extensión de la medida sólo será conocida el sábado.
El juicio partió el viernes y se realizó a puertas cerradas. En él participaron los fiscales Rodrigo Cusó y Patricio Martínez, mientras que la defensa estuvo a cargo del defensor penal público José Mario Fuentealba.
Este último explicó que el procedimiento se inició sabiendo que el Ministerio Público perseguía una medida de seguridad. "Aquí no se estaba discutiendo si era imputable o no", afirmó, agregando que lo corto del juicio está explicado en que "muchos de los testigos no tenían mucho sentido porque no habían puntos controvertidos", indicó. Así, los medios de prueba fueron disminuidos para evitar la reiteración. Fuentealba reiteró que la medida de internación en forma perpetua le parece excesiva.
Cabe recordar que Ingrid Hernández degolló a su hijita Karin Gabriela Meneses Hernández y sofocó a Kanela Isabel hasta la muerte. Los hechos ocurrieron en la casa 27 del Pasaje Dos del condominio ubicado en Ricaventura 10.850. Tras los hechos la mujer, se autoinfirió heridas.