Luis Araya Galaz, sindicado como el principal sospechoso del homicidio de la ejecutiva bancaria, María Soledad Lapostol, tomó sorpresivamente la palabra en la jornada de juicio oral realizada hoy en el Quinto Juzgado en lo Penal de Santiago.
El imputado, de manera soberbia y monosilábica, sostuvo “yo no la maté ni secuestré”, al tiempo que evadía las preguntas realizada por los fiscales y la parte querellante, según informó Radio Cooperativa.
Araya Galaz se mantuvo prófugo durante casi un mes, y fue capturado en Plaza Ñuñoa, cuando se reunía con su pareja, quien quedó fuera de sospecha tras ser formalizada.
Araya Galaz aseguró que el día del crimen estaba con María Soledad Lapostol, pero que se retiró del lugar del encuentro para reunirse con una señora apodada “Lola” y de un amigo identificado como Luis Alegría Aravena.
Esta última coartada llamó la atención del abogado Francisco Cox, quien representa a la familia Lapostol. Este desvirtuó el nuevo antecedente señalando que esta era la tercera versión que Araya Galaz entregaba en el juicio y agregó: “evidentemente ya no le creemos. Todas las pruebas apuntan a que fue él quien la secuestró y asesinó”.
La Fiscalía y la parte querellante están pidiendo una pena de cadena perpetua. La próxima semana el juzgado debería dictaminar la sentencia y fijar fecha de lectura para la condena.