En Chile se instaló un fenómeno que se acentúa a fin de año y su denominador común es la Navidad. Es el llamado estrés navideño que, según los especialistas, obedece a expectativas insatisfechas gatilladas por el consumo, querer regalar lo mejor y más costoso muchas veces con consecuencias negativas para la salud de las personas.
“Vivimos sometidos a un estrés constante todo el año y lo que pasa con la Navidad es que este estrés viene a acentuarse, a hacerse un poco más agudo. En Navidad empiezan las exigencias respecto a los regalos que hay que hacer y por otro lado una fuerte campaña publicitaria que te bombardea mentalmente. La presión por el consumo aumenta fuertemente”, explica el psicólogo de la Universidad Central, Marco Antonio Campos.
Los estudios muestran que “uno de cada cuatro chilenos sufre de estrés navideño” y que corresponde a gente que visualiza la Navidad como “una fiesta del consumo, que tienen que hacer obligadamente el mejor regalo, y comúnmente con billeteras escuálidas. Son gente que está mucho más propensa a experimentar estrés en esta época”, dijo Campos a latercera.com.
El profesional indicó que esta situación se explica en que en el último trimestre del año las consultas han aumentado un 30 a 40%. “El doble que durante el resto del año”, dijo.
A su vez, para el director del Centro de Atención Psicológica de la Universidad de Chile, Juan Yáñez, el estrés navideño es más un “acto compulsivo efímero” que dura corto tiempo y que se manifiesta con un desgaste emocional.
“La reivindicación del aprecio por el otro lamentablemente se asocia a objetos. La compra se hace frenética y compulsiva, se pierde un grado de realidad y la gente se endeuda más allá de sus posibilidades”, dijo Yáñez a latercera.com.
El doctor en psicología agregó que la compulsión es un fenómeno “que muestra a personas que se autoexigen al máximo para lograr proporcionar los regalos más adecuados, Este tipo de personas son aquellas que tienen más inseguridades en las relaciones interpersonales”.
CUADRO DEPRESIVO
La preocupación por obtener los mejores regalos o intentar regalarles a todos los integrantes de una familia numerosa a como de lugar y bajo condiciones económicas adversas, puede transformar el estrés en depresión.
“Si alguien está tan estresado que está durmiendo más, que empieza a consumir fármacos, que está tan contracturado o tenso y empieza a tomar relajantes musculares y a tener problemas con otros, está en una situación más compleja y puede caer en cuadros depresivos”, dice Marco Antonio Campos.
En esta línea, el doctor Yáñez apunta que “hay tanta presión por la compra, por el consumo que no hacer los gestos que aparecen en la gran cantidad de publicidad y señales del mercado, puede generar menoscabo y alguien podría entrar en un cuadro depresivo breve.
SENTIDO NAVIDEÑO
Los especialistas aseguran que para afrontar el estrés lo importante son las herramientas personales “que me permiten manejarlo. Nos hemos quedado atrás en resolver nuestras demandas emocionales. A veces no ponemos límites, simplemente nos dejamos llevar por esta vorágine de consumo y de llamado. Decidor es reconsiderar cúal es el rol que la Navidad juega en nuestras vidas y más allá de lo religioso, que esto sea una fiesta familiar y por lo tanto recobrar el valor de lo sencillo y el afecto”, explica Campos.
Según el último reporte de la Asociación de Psicólogos Americanos con sede en Washington, un 88% de los ciudadanos de Estados Unidos dijo sentir estrés debido a la situación económica actual. Asimismo, un 45% de las mujeres les preocupa tener suficiente dinero para hacer regalos durante navidad en comparación al 35% de hombres preocupados por el tema.