La Municipalidad de Santiago emitió una declaración pública a raíz del paro de funcionarios y la manifestación realizada por una eventual deuda de $1.000 millones.
Raúl Alcaíno, alcalde en último día en ejercicio, dijo que "lamentamos profundamente la manifestación realizada por un grupo de funcionarios del municipio, quienes desconociendo el dictamen de la Contraloría General de la República Nº 57270, emanado el 3 de diciembre pasado por dicho organismo, insisten en validar una deuda inexistente que la municipalidad supuestamente mantendría con estos empleados por concepto de asignaciones, por un total cercano a los $1.000 millones".
A causa de la deuda que se extendería desde 2007 por asignaciones pendientes, mantiene en descontento al dirigente Oscar Yáñez, porque según él la municipalidad se niega a cancelar la cifra antes mencionada, pese a la orden emitida por la Contraloría General de la República en el mes de septiembre.
Alcaíno respondió que "el director jurídico del municipio y los asesores jurídicos de éste, queremos aclarar a la opinión pública que esta municipalidad ha actuado conforme a la ley y ha cancelado todos los incrementos y asignaciones que se calculan en relación al sueldo base, no quedando pendiente el pago de otras asignaciones a dichos trabajadores"