Por espacio de dos horas, el centro de la capital fue escenario de un inusitado despliegue de carros bombas, escaleras telescópicas y vehículos especiales de emergencia, que irrumpieron la tranquilidad de la jornada dominical en la Plaza de Armas.
El amplio despliegue dio origen a simulacros de rescates en altura, a la contención de un supuesto derrame químico y a la actuación acelerada de voluntarios de 20 compañías de bomberos para socorrer a personas atrapadas en vehículos particulares.
Las maniobras se dieron en el marco del 145 aniversario del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
Además de los simulacros, el numeroso público que se congregó en el lugar pudo conocer de cerca el moderno material vehicular recientemente incorporado para brindar servicio a la comunidad.
Junto a los nuevos carros se mostraron las reliquias que aún conserva la institución y que sirvieron a bomberos en sus primeros años de servicio, después del Incendio de La Compañía, ocurrido en 1863.
En la ocasión, el superintendente de Bomberos de Santiago, Cristián Pérez Benítez, entregó reconocimientos a voluntarios que cumplieron cinco, diez y quince años de servicio en las distintas compañías de la capital.