El transporte público sigue siendo el servicio peor calificado por las personas con menos recursos de la capital que lo califican nota 3,3, según los resultados del estudio Percepción de la Población Pobre de Santiago sobre Transporte Público en Santiago al año 2008 y visión evolutiva desde el año 2003.
El informe -dado a conocer por la Universidad Católica Silva Henríquez- incluye antecedentes respecto de la calificación que la ciudadanía le asigna a este servicio en comparación con otros, ya sea por sus beneficios y consecuencias negativas; nivel de reclamos y respuesta obtenida; atributos del plan en comparación con las "micros amarillas", entre otros antecedentes.
En la muestra se realizó un análisis comparativo entre la calidad antes y después de la puesta en marcha del Transantiago. Ante esta consulta, los entrevistados entregan una mejor calificación a las antiguas máquinas, valorando principalmente atributos como el "Tiempo hasta llegar a su destino" (promedio 4,9; antes 4,8), "Seguridad frente a accidentes" (4,3, antes 4,4), y "Precio del boleto" (4,8, antes 4,7).
Para el realizador de la investigación Marcelo Yánez, esta situación responde a que frente a los cambios en el sistema, la gente siempre tiende a reevaluar la experiencia que tenía antes, porque hay que considerar "la cotidianeidad de un sistema de transporte que, si bien aparentemente mejora de acuerdo a la información oficial, en la práctica para las personas eso no es tan perceptible.
Agregó que "el tiempo de traslado para las personas es muy relevante porque afecta su calidad de vida y por lo tanto incide directamente en la clasificación que le asignan al Transantiago; y por otro lado hay un aspecto que es muy llamativo y recurrente, que los buses del Transantiago, a pesar de ser más nuevos y tener mejor tecnología, por segundo año consecutivo son los peor calificados en cuanto a seguridad frente a accidentes".
El estudio además refleja que el 59,2% de los santiaguinos en condición de pobreza permanece escéptico respecto de los resultados del plan Transantiago, ya que no cree que "el Transantiago va a mejorar la calidad del transporte de pasajeros en Santiago", proporción que disminuye 6,1 puntos porcentuales respecto de 2006.
Por otro lado, el 55,1% de los entrevistados no cree que "los cambios efectuados durante 2008 al Transantiago, han mejorado la calidad del servicio". Sólo 28,2% cree que estos cambios han mejorado la calidad de este sistema de transporte.
En relación a los beneficios que le ha traído a la familia el Transantiago en comparación a las micros amarillas, el 72,5% de los encuestados indica que "Ninguno". Porcentaje similar al 75,8% del 2007.
Dentro de las consecuencias negativas que le ha traído a la familia, el 70,4% plantea que "mayor tiempo de espera en los paraderos"; 60,4% "tener que caminar más cuadras para llegar a los paraderos"; 57,4% "Mayor tiempo de viaje", y 55,0% "Mayor incomodidad al interior de las micros".
FICHA TECNICA
La investigación se realizó a través de una encuesta aplicada en hogares, en una muestra seleccionada aleatoriamente en las diferentes etapas de muestreo (comuna, sector, calle, hogar, persona) de 343 personas pobres de comunas como El Bosque, La Granja, Lo Espejo, Lo Prado, Pudahuel, Quinta Normal, San Bernardo y Peñalolén. El estudio posee un 99,7 de nivel de confianza y un 4,2% de error muestral estimado.