El gobierno argentino y la Conferencia Episcopal trasandina celebrarán este lunes, con una misa en la basílica de Luján, los 30 años del inicio de la mediación del Papa Juan Pablo II que evitó una guerra con Chile por el canal de Beagle.
De la misa, que será presidida por el titular del Episcopado del vecino país, cardenal Jorge Bergoglio, y concelebrada por una treintena de obispos de todo el país, participará la Presidenta Cristina Fernández y su gabinete de ministros.
Con el lema "Queremos la paz. Eduquemos para el diálogo", la celebración constará de dos partes: la misa, que comenzará a las 19:00 horas (local) en el interior del templo, y un acto cívico que se realizará frente a la basílica, en el que Fernández será la única oradora.
Casi simultáneamente, con diferencia de una hora, el Gobierno chileno y la Iglesia repetirán el mismo esquema en el santuario nacional de Maipú, donde se venera a Nuestra Señora del Carmen.
Según informaciones de Telam, en el medio de ambas celebraciones, se realizará un gesto de hermandad entre los pueblos: una familia chilena que reside en Argentina recibirá una imagen de la Virgen de Luján, en tanto que una familia argentina que vive en Chile hará lo propio con una réplica de la Virgen del Carmen.
Para el Episcopado argentino, se tratará de un "acto histórico" que buscará dar una señal de "la necesidad de la unidad de los argentinos" y recordar la herramienta de la mediación como "un ejemplo admirable de construcción de la paz a través del diálogo", como dijo el papa Benedicto XVI semanas atrás al recordar el aniversario.
La confirmación de la asistencia de la Mandataria argentina a la misa fue recibida por los obispos en la reunión que mantuvieron semanas atrás en la Casa Rosada, para presentar a la nueva conducción del Episcopado, y también es una señal de recomposición de las relaciones entre el Poder Ejecutivo y la Iglesia.
En tanto, para los gobiernos de ambos países las celebraciones por los 30 años de la mediación papal habían comenzado días atrás en Monte Aymond, donde Cristina Fernández y la Presidenta, Michelle Bachelet, colocaron la piedra fundamental de un monumento por la paz, en honor de Juan Pablo II.
Este lunes se cumplen los 30 años de la máxima tensión entre Argentina y Chile: el 22 de diciembre de 1978 los Ejércitos de ambos países ya habían movilizado tropas y armamentos hasta las fronteras y estaban listos para el enfrentamiento.
Pero ese día, el fallecido Papa polaco que desde hacía sólo dos meses era el jefe de la Iglesia católica decidió enviar al cardenal trasandino Antonio Samoré como mediador a la zona del conflicto y, de esta manera, evitar la guerra en el instante mismo en que iba a comenzar.