A un año de la muerte de Soledad Lapostol por cuyo crimen Luis Araya Galaz fue condenado a cadena perpetua simple, su viudo, Alfredo León, y tres hijos decidieron hablar y señalaron no estar satisfechos con el resultado del juicio.
"Tenemos un sentimiento de bastante frustración (...) porque estimamos que no se ha hecho justicia como debió hacerse", dijo León (en la foto). Explicó que "deberíamos estar conformes con esa sentencia, pero al ser presidio perpetuo simple, significa que el condenado puede empezar, a los 20 años, a pedir beneficios". Además, confirmó que no van a solicitar la anulación del juicio.
El viudo de la ejecutiva se refirió, en entrevista con Canal 13, a sus temores. "Me planteo y nos planteamos todos, lo que sentimos por el resto de la gente, por el peligro que significa una persona como él, que pudiera en 20 años más, con algo más de 50 años volver a quedar libre para volver a cometer delitos de esta naturaleza. Lo que siento por él es que una persona, que me cuesta llamarla persona, es más bien un monstruo (...) es alguien que no puede estar libre".
León subrayó que no se trata de venganza, sino de justicia, porque "a Soledad nadie nos la va a devolver". Asimismo, manifestó su deseo de que "no se nos trunque la vida a ninguno de nosotros, porque es lo que ella menos hubiese querido".
"QUE NO HAGA MAS DAÑO"
La ejecutiva tenía tres hijos de sus dos matrimonios: Soledad, Andrea y Benjamín. "Encendimos un televisor y, abrazados, por televisión confirmamos la muerte", recordó León.
Soledad Undurraga Lapostol habló entre lágrimas sobre el resultado del juicio. "Me frustra, porque creo que no somos nosotros los que debiésemos estar velando porque un hombre como él no le haga daño al resto de la gente, creo que ese rol es del Estado, es de la gente que está a cargo del bienestar del país y de sus ciudadanos, no de nosotros y nos dejaron con esa mochila".
En tanto, Benjamín y Andrea recordaron lo cariñosa y preocupada que era su madre.