El alimento empieza a escasear para los cerca de 200 camioneros chilenos que permanecen varados en los pasos fronterizos Tambo Quemado y Pisiga a la espera que finalmente el gobierno boliviano flexibilice su postura y deseche el decreto que prohíbe internar autos usados de más de 5 años de antigüedad.
Los conductores llevan cuatro semanas a más de cuatro mil metros de altura y la situación es cada vez más “compleja”, según dijo a latercera.com, el presidente de la Confederación de Dueños de Camiones, Juan Araya.
El dirigente fue crítico con el gobierno. Dice que pasan los días “y nadie hace nada”. A su juicio es insuficiente la reunión que sostendrá una delegación de la Cancillería con representantes de Bolivia el 12 de enero.
“Es un cuento eso, el gobierno está esperando que aflojen los bolivianos y está mirando para el lado. Aquí debió intervenir el subsecretario (del Interior), solo hemos hablado con un funcionario del Ministerio y nada más, entonces estamos molestos”, replicó Araya. A su juicio el gobierno tiene “absolutamente abandonada a la gente allá”.
ALIMENTOS
Loa camioneros chilenos se han organizado con sus pares bolivianos para obtener alimentos y protegerse del frío y la lluvia del llamado invierno altiplánico. Soportando temperaturas bajo cero en la noche la única forma de calefaccionarse es encender los camiones.
Los víveres son proporcionados por las asociaciones gremiales de Arica e Iquique. Incluso algunos alimentos fueron recepcionados desde Putre.
En los pasos Tambo Quemado hay cerca de 130 camiones, mientras que en Pisiga 80. Juan Araya dice que por cada camión se pierden mensualmente cuatro millones de pesos.
Araya llamó al gobierno a “conversar en serio con los bolivianos, pero todos se hacen los lesos”.
En las últimas horas importadores de autos usados de Bolivia arrojaron rocas a la ruta que separa Tambo Quemado de la frontera con Chile, en protesta por normativa del gobierno de Evo Morales.