Tras las duras críticas que ha recibido en los últimos días por haber entregado al Ejecutivo una carpeta con nombres de cuatro supuestos falsos detenidos desaparecidos -que finalmente se comprobó que al menos en tres de los casos no existía fraude-, la diputada de RN Karla Rubilar salió al paso de los emplazamientos y responsabilizó al gobierno, en especial al subsecretario de Interior, Patricio Rosende, y al vocero de Palacio, Francisco Vidal, por la polémica que se ha generado.
"Yo le informo al subsecretario Rosende que tengo cuatro casos y me comprometo con él a entregárselos, en el entendido que La Moneda tenía que hacer una política de Estado y que él iba a investigar (...) Se demoran una semana en darme audiencia para entregarle las denuncias y el día lunes que voy les digo que no tengo la certeza (de la veracidad de los casos), que tengo personas dispuestas a declarar y por eso le pido al subsecretario que mantenga la reserva de los nombres", dijo la parlamentaria, relatando cómo transcurrieron los hechos.
Al otro día, el ministro Vidal hizo una vocería para desmentir los casos presentados por Rubilar y pidió que pararan de hacer sufrir a la gente que había tenido pérdidas durante el régimen militar.
"Lamentablemente, yo caigo en un juego y me arrepiento enormemente, porque confié brutalmente en La Moneda, me dijo todo el mundo que no confiara y yo confié" señaló la diputada, agregando que cuando el ministro Vidal "sale diciendo que dejen de hacer sufrir a la gente, yo al ministro no le creo nada, pero nada, porque si él de verdad quisiera evitar todo ese sufrimiento habría mantenido en reserva los nombres, habría ido al ministro (Solís) y se habría investigado. Y si hubiese sido falso yo habría sido la primera en decirlo", manifestó a radio ADN.
"Aquí el ministro utilizó esto, mi confianza en el gobierno, para golpear a Rubilar, que había decidido salir a denunciar que habían más detenidos desaparecidos que lo que decía el gobierno", enfatizó.
Finalmente, la parlamentaria descartó haber sido víctima de un complot y que la información que recibió haya provenidos del mundo militar.
"Me cuesta pensar que yo haya sido como el blanco de algo así. No voy a dar los nombres (de las personas que me dieron los datos) porque creo que no corresponde, están los datos en el juez, cómo ubicarlos y todo. Sólo decir que son personas comunes y corrientes, vecinos de ahí que uno comprobó que vivían ahí, y no es la persona que uno podría imaginar como cercana al mundo militar", finalizó.