Land Rover acaba de realizar la mayor renovación de gama que recuerde la marca en Chile. Junto con lanzar los restylings de los modelos Range Rover y Range Sport, la firma británica presentó en sociedad la cuarta generación del Discovery, su modelo más vendido en el país, y que recibió modificaciones profundas en el diseño, elementos mecánicos y equipamiento, pero no varió su tamaño (4,8 metros de largo, 2,0 m de ancho y 2,9 m entre los ejes).
Esta cuarta generación tiene un aspecto que lo asemeja mucho más al Range Rover, tanto en diseño como en sensación de lujo. Partiendo por un frontal más elegante, con una nueva rejilla enmallada de dos barras, un parachoques más robusto, nuevos focos horizontales con tecnología Led, tomas de aire ubicadas por detrás de los guardabarros y nuevas llantas.
El interior también recibe mejoras notorias en materiales y en la sensación de lujo, partiendo por el tablero de cuero cosido a mano, aplicaciones de aluminio y madera, y una consola más limpia, elegante e integrada, donde domina una pantalla de cinco pulgadas, una nueva distribución de los comandos, mejores combinaciones de colores y gráficos nuevos.
En cuanto a arquitectura, el Discovery 4 mantiene el habitáculo cuadrado con doble altura, que le permite agregar una cómoda tercera fila de asientos apta para dos adultos, lo que lo hace ser muy funcional y versátil.
Y pese a estos notorios cambios, lo más novedoso está en sus mecánicas, ya que Land Rover hace debutar dos nuevos bloques que mejoran la performance y reducen los consumos de manera significativa.
El primero es un motor diésel V6 3.0 litros, con alimentación por conducto común y dos turbos que funcionan secuencialmente, que eroga 245 caballos y un notable par de 600 Nm desde las 2.000 rpm. El segundo es un V8 gasolinero, cinco litros e inyección directa, con 375 Hp y 510 Nm a las 3.500 rpm, con el que acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos. Este bloque reemplaza al V8 4.4 litros de 304 Hp.
Ambos motores estarán asociados a la nueva caja automática de seis marchas, que es un 10% más rápida que la anterior y cuenta con cambios que se adaptan al estilo del conductor.
Estos motores se sumarán al ya existente TDV 2.7 litros, que eroga 190 Hp y 440 Nm de par, que quedará como versión de entrada a la gama. Este bloque seguirá asociado a la caja automática de seis marchas anterior.
El Discovery 4 mantiene el sistema de tracción total permanente, con reductora y diferencial trasero, además de suspensión neumática que varía la altura libre al piso y le otorga una capacidad de vadeo de 700 mm.
También mejoró el sistema Terrain Response, dispositivo que dependiendo del terreno por donde se circule (camino general, pasto/nieve, barro, arena y rocas), ofrece cinco programas que adaptan electrónicamente el funcionamiento del motor, suspensión, transmisión, control de estabilidad y cambio automático, para hacerlo más eficiente. Hay también una nueva función en el control de descenso, y otro de asistencia para llevar trailers.
Ditec Automóviles, importador de Land Rover, venderá el nuevo Discovery 4 en tres versiones, dependiendo del tipo de motor. Y pese a que el aumento de precios es significativo, planea comercializar unas 55 unidades antes del cambio del año comercial en septiembre.
El Discovery 4 2.7 TDV costará US$ 69.900 ($ 35 millones), mientras que tanto el 3.0 diésel como el V8 5.0 valdrán US$ 82.000 ($ 41 millones).