Se trata de un superdeportivo biplaza equipado con un motor V10 de 4.8 litros y 560 caballos.
El Salón de Tokio ya abrió sus puertas, por lo menos para la prensa especializada, que desde ayer se deslumbra con varios de los modelos presentes. Entre ellos, el Lexus LF-A, un superdeportivo biplaza equipado con un motor V10 de 4.8 litros y 560 caballos.
Acoplado a una caja secuencial con levas y embrague pilotado, que trasmite su potencia a las ruedas traseras, alcanza los 100 km/h en 3.7 segundos con una velocidad máxima de 325 km/h.
El chasis es bi-material. La cabina de seguridad de pasajeros está fabricada en fibra de carbono, lo que supone un ahorro de 100 kilogramos, según la marca, sobre una de aluminio. Además, la filial de lujo de Toyota ha trabajado duro en una tecnología patentada para unir la fibra al metal que conforma el resto de la estructura (aluminio, principalmente), lo que siempre representa uno de los mayores problemas técnicos a la hora de fabricar coches de este estilo.
Con 4.500 mm de largo, 1.900 mm de ancho, 1.200 mm de largo y una distancia entre ejes de 2.610 mm, el Lexus LF-A exhibe un prominente frontal, un lateral con unos tiradores ocultos en la parte superior de las puertas y una zaga con las tres colas de escape agrupadas en el centro.
Llaman la atención la cantidad de elementos aerodinámicos y grandes entradas de aire que muestra el biplaza. Éstas, además de su función estética, cumplen un papel primordial en cuestiones funcionales y de refrigeración. Por ejemplo, en este sentido, se recalca que los espejos laterales, con unas formas perfectamente estudiadas, no sólo proporcionan visibilidad, sino que además ayudan a canalizar aire frío hacia las entradas traseras. Otros dos aspectos cruciales en el apartado aerodinámico y también de gran impacto visual, son el difusor y el alerón de la zaga, que aumentan de forma considerable la fuerza y el agarre a velocidades elevadas.
Dicho alerón, que incluye una pequeña pestaña Gurney en su borde superior (una especie de lengüeta empleada en ocasiones en la Fórmula 1 que disminuye las turbulencias y mejora aún más la eficacia aerodinámica), se recoge a velocidades bajas o cuando el coche está estacionado, pero se eleva a partir de 80 Km/h, cambiando el centro de presión hacia la parte trasera del coche y aumentando la estabilidad a mayor velocidad. El LFA tiene un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,31.
El interior, en tanto, predominan materiales de calidad como pieles Alcántara, cuero, fibra de carbono o metal. La consola central elevada divide la cabina y aloja la pantalla en color de 7 pulgadas junto con los controles de la climatización y los sistemas de información y entretenimiento. El cuadro de instrumentos combina una pantalla de cristal líquido (LCD) con una pantalla de capa delgada (TFT).
Del LF-A, Lexus fabricará sólo 500 unidades, a un precio de 380.000 euros (unos 276 millones de pesos). Las primeras llegarán a principios de 2011.
por Mauricio Jürgensen | 21/11/2009
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