El ex presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz deberá declarar el 3 de diciembre en la Audiencia Nacional imputado por los delitos de estafa y falsificación en documento mercantil en relación con una operación inmobiliaria en Cannes (Francia).
Así lo informaron hoy fuentes jurídicas, que añadieron que el juez Fernando Andreu admitió a trámite la querella interpuesta contra Sanz y otras personas por un intermediario italiano llamado Desiderio Rosatto, que asegura que el ex dirigente madridista le adeuda 2,4 millones de euros.
Según la querella, Sanz contactó a Rosatto para vender a través de la sociedad Sarl Paradisio, de la que es accionista, un edificio situado en la citada localidad francesa.
Rosatto consiguió un comprador, la sociedad Ristrutturazione Inmobiliaria Roma, que pagó a Sanz 1,2 millón de euros a la firma del contrato.
Sin embargo, Sanz decidió finalmente no efectuar la venta, por lo que se vio obligado a pagar el doble de la señal recibida, es decir, 2,4 millones de euros.
La querella añade que, el mes de febrero, el ex presidente del Real Madrid envió a Rosatto un documento en el que aseguraba haber realizado una transferencia por ese importe a través del Club Deportivo Mérida y aportaba un resguardo de la operación.
El querellante, sin embargo, afirma que no ha recibido cantidad alguna y que el resguardo es falso.
Sanz acudió hoy a la Audiencia Nacional, donde el juez le dio traslado de la querella interpuesta contra él por estos hechos y lo citó para tomarle declaración como imputado el miércoles.
El 26 de septiembre el ex presidente del Real Madrid fue detenido durante unas horas en Córdoba también en relación con un presunto delito de estafa a raíz de la denuncia interpuesta por una entidad bancaria.