A pesar de la temprana eliminación de la selección chilena, el Mundial Femenino sub 20 desarrollado en nuestro país dejó muchos puntos a favor para destacar luego de su final, ayer, con el título de Estados Unidos.
ESTADIOS DE PRIMER NIVEL
"Estamos muy orgullosos de lo que hicieron. Estas mujeres nos dejaron cuatro estadios de primer nivel, no podemos estar más agradecidos de lo que nos entregaron". Así opina Harold Mayne-Nicholls de la selección femenina sub 20, consciente de que deportivamente no se les podía exigir, pero satisfecho con el gran aporte que dejó la organización del Mundial: la infraestructura.
"Los estadios son perfectos", dijo Joseph Blatter, presidente de la FIFA, cuando visitó el país para la inauguración del certamen. El gran mérito es que no se remodeló lo antiguo, sino que se construyó desde cero en un tiempo récord pues los trabajos comenzaron en febrero.
Los recintos de Coquimbo, La Florida, Chillán y Temuco cumplen con lso estándares internacionales. Ahora hay que ver si se aprovecharán una vez finalizado el Mundial.
APLAUSOS PARA EL PÚBLICO
Para Marta Tejedor, entrenadora de la selección chilena, "lo mejor del Mundial fue el público". Y es que el país respondió a uno de los principales objetivos de la FIFA para estos torneos: promover el fútbol femenino.
De los cuatro torneos juveniles que se han organizado, este fue el que más gente tuvo en las tribunas. En la totalidad de los partidos, se contabilizaron alrededor de 340 mil espectadores. Hay que reconocer que algunas entradas se entregaban en los colegios y organizaciones, pero es parte de dar a conocer la actividad.
Obviamente los partidos de Chile fueron los de más alta asistencia, pero es destacable que el último, en Temuco y con las "Rojitas" ya eliminadas, fue el mejor, con 18.125 personas. Y en cuartos de final, sin la selección chilena, entre los cuatro encuentros sumaron cerca de 45 mil personas.
LAS CAÍDAS
Aunque la organización del mundial cumplió con las exigencias, hubo problemas que se deben tener en cuenta si los dirigentes aspirar a ser sede de torneos más importantes. Por ejemplo, la iluminación en el Francisco Sánchez Rumoroso, especialmente para el duelo inaugural entre Chile e Inglaterra.
Con la presidenta Michelle Bachelet y Joseph Blatter en las tribunas, la luz era deficiente para los espectadores, las propias jugadoras y la transmisión televisiva.
Para el segundo encuentro se mejoró, pues según las organización se trataba de una mala orientación de los focos. Sin embargo, algunos detalles no estaban terminados principalmente en las zonas interiores de los recintos.
Por último, otro punto negro fue el descubrimiento de voluntarios de la organización que se encontraban revendiendo entradas para los partidos del Mundial.
LAS FIGURAS
El Mundial de Chile dejó también a las figuras que brillarán en los próximos años en el fútbol femenino. La mejor de todas fue la delantera estadounidende Sydney Leroux, quien con 5 tantos se coronó como la goleadora del campeonato y además como mejor jugadora. La acompañaron en esa premiación la goleadora de Corea del Norte Ri Ye Gyong y su compatriota Alex Morgan.
Entre las máximas artilleras, a parte de Leroux, brilló la francesa Eugenie Le Sommer, quien con 4 tantos se quedó con el Balón de Bronce. Cuatro goles también marcó Morgan, que se quedó con el Balón de Plata.
Entre otras distinciones, estuvo el premio al Fair Play que ganó la capitana estadounidense Kim Winters, mientras que el reconocimiento a la valla menos batida se lo llevó Alyssa Naeher, portera de Estados Unidos que recibió sólo tres goles durante todo el torneo.
LA NUEVA APUESTA: 2015
Chile encontró en el fútbol femenino el camino para promocionarse internacionalmente y aspira a organizar el Mundial adulto de mujeres en 2015. Con eso en mente, era clave cumplir con las exigencias de este torneo.
La infraestructura, organización y asistencia de público cumplieron las metas que se habían propuesto. Lo que resta es saber cómo la FIFA evaluará a Chile cuando se decida la sede del 2015, torneo al que también postula Canadá. Por lo menos, ya Blatter dijo que se trataba de "una buena idea".