Menos de 24 horas estuvo Gustavo Costas en Chile. Tiempo que aprovechó para reunirse con siete de los 11 directores de la "U". Expuso sus ideas y quedó con la primera opción de asumir el puesto que dejó Arturo Salah.
De los 11 que componen la plana mayor del club, al menos seis se inclinarían por el argentino en la reunión del próximo lunes.
Pero hay un obstáculo que separa al transandino del cargo. Uno bien grande. El segundo mayor accionista y vicepresidente de Azul Azul, Carlos Heller, quiere al uruguayo Sergio Markarián.
De hecho, cuando todo apuntaba a la confirmación de Costas, el mismo empresario se comunicó con el resto del directorio y pidió que no se apresure ninguna decisión hasta el lunes. Y solicitó que Markarián también venga a Santiago para una entrevista.
A Heller no le gusta el ex jugador de Racing. Pese a que su presentación el martes dejó muy conforme a los directores que lo escucharon, el vicepresidente de Azul Azul cree que no tiene todos los pergaminos para encabezar el nuevo proceso del conjunto estudiantil.
Además, Heller no confía plenamente en los antecedentes del bonaerense, debido a las acusaciones que hay en contra de él y su representante.
Dispuesto a viajar
Tanto es el interés de Heller por conseguir a Markarián, que incluso está dispuesto a viajar personalmente a Lima para contactarse con el DT "charrúa". La propuesta la hizo llegar mediante correo electrónico a sus pares del directorio de Universidad de Chile.
A pocos días de que se defina el nombre del nuevo entrenador azul, el empresario está haciendo los últimos intentos por convencer al ex seleccionador de Paraguay y de importante currículo a nivel de clubes en Sudamérica y Europa.
De acuerdo con los sondeos en la cúpula de la concesionaria, de los 11 votos, por ahora seis están con Costas, principalmente porque se acomoda al presupuesto del club (US$ 250 mil al año).
Esos votos serían los de Federico Valdés, Carlos Délano, José Yuraszeck, José Ramón Gutiérrez y los dos representantes de la Universidad, Roberto Nahum y Luis Ayala, quienes se convencieron con la exposición del argentino el martes.
Esto no frena las intenciones de Heller. La postura del vicepresidente y de quienes lo secundan es que el mayor costo de Markarián se equilibra con la seguridad que implica un proyecto liderado por un entrenador como el uruguayo.
Y si a la "U" no le va bien con el "oriental", nadie podría criticar a la dirigencia por elegir un profesional de su categoría. La última palabra y el nuevo técnico se conocerá el lunes.