El paso de la Selección por España no sólo será recordado por la caída ante los campeones de Europa (3-0), el 19 de noviembre, en uno de los duelos más esperados por jerarquía deportiva, sino también por el ambiente de tensión que por esos días cortaba todo contacto entre Marcelo Bielsa y el presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls.
El rumorcillo corrió rápido en los días previos a la última nómina del rosarino. "Bielsa está indignado con la gente de la ANFP… Se cree que podría renunciar tras el partido con España", anunciaban alarmados quienes comparten la rutina del DT.
¿La razón de tanta molestia? Los reclamos de clubes que temían ser perjudicados por la citación de sus principales hombres antes del inicio de los playoffs. Historia repetida, se pensaba por esos días.
Sin embargo, hubo un detalle que para el técnico marcó la diferencia: el silencio de Mayne-Nicholls. El directivo, principal impulsor del Mundial Femenino Sub 20 en Chile, parecía dedicado full time a la puesta a punto del certamen.
Por eso, nadie salió en defensa del técnico cuando correspondía asegurar que Chile presentaría su mejor contingente ante España.
Lo anterior, se ratifica con un encuentro en Macul de ambos personajes. En esa cita, dos días antes del viaje a España, se produjo una fuerte discusión, donde Bielsa le plantea derechamente la posibilidad de renunciar a Mayne-Nicholls.
Al final, Bielsa viajó a Vila-real con apenas tres jugadores: Fabián Orellana, libre debido a la eliminación de Audax, y dos juveniles: el portero de la UC Fabián Cerda y el zaguero de la "U" Matías Celis, haciendo evidente su desagrado.
Ya en Valencia, citó de urgencia a Fernando Meneses (U. de Concepción) para completar un grupo de 14 jugadores. A esa altura la molestia era total y se traslucía en el argentino, a pesar de que públicamente se mostraba relajado y risueño.
Tras la derrota en El Madrigal, Bielsa es abordado por primera vez sobre su, hasta entonces, supuesta incomodidad y la subyacente amenaza de renuncia que, cercanos al técnico, aseguran evaluó seriamente… Pero el DT mantuvo la reserva: "Son situaciones internas, que una vez que llega el partido terminan y quedan en eso".
A su regreso, sin embargo, se enclaustró durante dos semanas con su familia en Rosario. La tensión con el presidente de la ANFP permanecía, pero nadie daba el primer paso. Hasta el sábado 6 de diciembre.
Reunión clave
Ese día Bielsa y Mayne-Nicholls se volvieron a ver las caras, en la ANFP. En una larga reunión, después de casi un mes de silencio, abordaron su primer conflicto, que mantuvo a la "Roja" bajo una singular amenaza.
A puertas cerradas y sin más testigos, se reforzó el compromiso que los unió en agosto de 2007. Se ratificó que el 2009 será el año de la Selección y que nada distraerá la atención de clasificar a Sudáfrica 2010.
El rosarino salió contento y con un montón de revistas deportivas como obsequio del timonel, para acompañar sus horas en Juan Pinto Durán. Allí donde Bielsa ya está preparando el duelo amistoso del 27 de diciembre ante la selección de Galicia. Porque, pese a la amenaza, el "Loco" sigue al frente de Chile.