Duros momentos fueron los que tuvo que vivir Hugo Notario, delantero que está a un paso de concretar su llegada a Universidad de Chile.
El atacante nacido en Clorinda (Provincia de Formosa, en Argentina) tuvo un difícil comienzo en el fútbol, que estuvo más ligado a lo amateur que a lo profesional.
En ese sentido, hizo sus primeras armas en el Atlético Talleres de Paraguay, lo que más tarde le abriría las puertas en Tigre de Argentina, donde sólo tuvo un fugaz paso en el '99, por lo que volvió a Talleres, tal como lo recuerda el propio jugador.
"Fui desde mi Clorinda natal, donde empecé a jugar en el club Talleres, a tratar de dar un paso importante en el fútbol, en el club Tigre de Buenos Aires, en el '99. No tuve la oportunidad que esperaba y, en el 2000, volví para trabajar en Clorinda y me incorporé de nuevo al club de mis amores, que es Talleres. Me casé y puse un negocio en Clorinda para trabajar, porque me desilusioné de jugar al fútbol profesionalmente", recuerda el jugador en una entrevista que concedió al diario ABC en abril pasado.
Su carrera siguió en el Defensor de Formosa el 2002, y posteriormente pasó al club Pilcomayo, que más tarde le permitió fichar en Sport Colombia, donde cumplió una buena campaña.
Tal situación lo llevó a probarse en 12 de Octubre, cuadro en el que jugó seis meses gratis, por lo que recién el 2006 firmó su primer contrato como profesional.
"En junio de 2005 pasé al 12 de Octubre, los primeros 6 meses sin contrato y en el 2006 firmé, que ahora va hasta junio de 2009. Si me van bien las cosas, me gustaría jugar en un club grande de acá o salir al exterior".
A ello se suma el trabajo alternativo que tuvo por varios años, considerando el poco dinero que recibía del fútbol: la venta de verduras en la feria.
"Desde chico me siento paraguayo, porque venía con mi abuela a vender cebolla y tomate en Sajonia y tengo familiares aquí", sentencia el jugador, que hoy firmaría su contrato con los azules.