Universidad Católica complicó en gran medida su opción de avanzar a octavos de final de la Copa Santander Libertadores tras igualar sin goles de visitante ante Caracas en Venezuela, resultado que los deja penúltimos del Grupo 8 con sólo dos puntos en tres partidos.
El conjunto adiestrado por Marco Antonio Figueroa llegaba con la necesidad de sumar un triunfo ante los llaneros, pero pese a la presión nunca mostraron una vocación ofensiva ante un rival que tampoco demostró gran superioridad, aunque se generó las mejores chances de anotar.
Y es que la primera mitad tuvo un solo protagonista: Paulo Garcés. El portero cruzado se alzó como la gran figura al tapar tres ocasiones consecutivas y claras de los llaneros. A los 27' lo tuvo Castellín y la sacó al córner, luego a los 28' tapó un pivoteo de Prieto, y finalmente a los 29' tuvo la fortuna de que el remate de Jiménez golpeó en el palo.
Los 45 minutos finales estuvieron de más. Católica nunca pudo aspirar a más, especialmente por la salida de Damián Díaz durante el entretiempo, modificación que le restó posesión de balón y propició un ataque centrado en los balonazos buscando a Vranjicán y Rubio, o remates de media distancia de Mirosevic.
Al final, el marcador fue un reflejo exacto de lo que se vio en la cancha del estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela, el que no dejó a ninguno de los dos elencos conformes ya que mientras los cruzados están relegados al penúltimo lugar con sólo dos puntos, los llaneros son últimos con una solitaria unidad.
Si quiere pensar en octavos de final, Universidad Católica está obligada a ganar en sus próximos tres partidos, los que se jugarán en Santiago ante Caracas (24/03), Flamengo (14/04) y Universidad de Chile (21/04).