El nuevo entrenador de Universidad Católica, Marco Antonio Figueroa, dirigió este domingo su segunda práctica al mando del equipo cruzado a puertas cerradas.
El entrenamiento matinal, además, tuvo un acceso limitado para la prensa, a diferencia de la primera jornada sabatina, donde tanto hinchas como los medios pudieron ingresar libremente a las dependencias de San Carlos de Apoquindo.
El volante Jorge Ormeño, importante valor de la UC durante las últimas temporadas, manifestó tras la sesión que todavía no se ven grandes diferencias en relación con la forma de trabajar del "Fantasma", quien viene de cumplir una gran labor en Cobreloa.
"No hay diferencias hasta el momento, han sido pocos los días que hemos tenido. Se ha trabajado mas bien en la parte física, es un proceso y nos iremos adaptando a su forma de trabajar", aseguró.
Ormeño agregó que el objetivo del plantel para esta temporada es obtener el título nacional, que no se logra desde el Clausura 2005.
"Trataremos de cumplir todas las expectativas, que son grandes, porque todos estamos para ser campeones", enfatizó.
La UC continuará esta tarde con la sesión de doble jornada, en el mismo recinto enclavado en la comuna de Las Condes.